¿Hay que calzar a los bebés que todavía no caminan? Un trabajo apunta que no sólo no es necesario, sino que además puede ser negativo para el desarrollo de su inteligencia.
Zapatitos pequeñitos, rosados, celestes, con brillos y piedras, o como las zapatillas de correr de papá… pero de 10 centímetros de largo. Todo indica que los escarpines que tejían las abuelas han pasado de moda: ahora, los negocios de ropa para bebés ofrecen todo tipo de opciones para calzar a los más chicos de la casa, aunque ellos todavía no puedan caminar. Pero, más allá de los estilos en auge, ¿es bueno calzar a los niños no andantes? Un trabajo indica que vestir a los bebés de pies a cabeza puede ser negativo para su desarrollo.
Durante los primeros meses de vida, cuando el cerebro se desarrolla a mayor velocidad, los pies son altamente sensibles y les sirven a los bebés para procesar información. El artículo “Podología preventiva: niños descalzos igual a niños más inteligentes”, elaborado por Isabel Gentil García, Profesora de la Escuela Universitaria de la Universidad Complutense de Madrid, justifica la necesidad de dejar descalzos a los niños no andantes. La autora sostiene que el movimiento físico y el estímulo sensorial del bebé a través de los pies descalzos es un factor de aceleración de la maduración, del desarrollo propioceptivo y del desarrollo intelectual del niño.
“Hemos presenciado cómo profesionales de la salud aconsejan calzar a niños de estas edades” –dice el artículo. Y continúa: “Hay otro sector de profesionales que entendemos que no sólo no es necesario calzar a los niños en esta etapa (exceptuando en ambientes fríos y con el fin de abrigar), sino que es perjudicial para su desarrollo”. Frente a la diversidad de criterios, Isabel Gentil García estudia los motivos científicos que aconsejan no calzar a los niños preandantes: fuentes bibliográficas relacionadas con el desarrollo psicomotor del niño, tratados de neurología y fisiología. También analiza diversas teorías sobre el desarrollo de la inteligencia en el niño, integrando conocimientos que se trataban de forma independiente y teniendo presente el concepto de ser biopsicosocial indivisible que somos los humanos.
Luego de su análisis, la autora nota que todas las teorías vistas “coinciden en que el desarrollo es fruto de una compleja interacción entre el ambiente y el organismo y que en el punto inicial del desarrollo de la inteligencia no existe una diferencia entre el yo y el mundo externo; se da todo en un bloque”. Y explica que el niño irá desarrollando progresivamente los conceptos de yo, de objeto, de espacio, de causa y de tiempo. Destaca además que uno de los factores ambientales que más interviene en su desarrollo es el propio cuerpo, ya que el conocimiento del mismo y saber diferenciarlo del resto del mundo es una noción mental fundamental para ir construyendo todas las demás.
A partir del tercer mes de vida aparece el interés por el propio cuerpo (que será lo primero que el niño explore). En ese momento el bebé comienza a mirarse las manos y así empieza a descubrir su cuerpo. “La imagen de sí mismo que construye el niño (es decir su identidad) tiene su origen en sus experiencias de todas las sensaciones táctiles, cinestésicas y visuales resultantes de la relación del niño con el mundo”, dice el artículo. O sea que el movimiento del propio cuerpo es fundamental para el desarrollo intelectual: “motricidad, sensibilidad y psiquismo están íntimamente unidos. Cuando el niño controla motriz y sensorialmente su cuerpo podrá aprehender y relacionar los elementos de su entorno, es decir seguir desarrollando su inteligencia”. Una característica principal del desarrollo cognitivo en la etapa del niño preandante es la superioridad de lo sensorial y lo motor sobre cualquier otro aspecto. Y el juego motor es predominante: el niño juega con sus pies y eso estimula su desarrollo, porque permite la maduración del sistema nervioso y favorece el control neuromuscular, el desarrollo intelectual y las habilidades sociales.
Como dijimos, los pies del recién nacido tienen una sensibilidad táctil mucho más fina que la de sus manos; esto se extiende hasta los 8 ó 9 meses de vida. Por ello, durante este primer tiempo el bebé utiliza los pies para informarse sobre el mundo exterior: toca con ellos todo lo que tiene a su alcance, los manipula y se los lleva a la boca. Ya cerca del año, el pie va perdiendo esta sensibilidad y se inicia otra más profunda: la sensibilidad propioceptiva (la que nos permite saber la posición y el movimiento de las distinas partes de nuestro cuerpo). Pero antes de empezar a caminar, el niño necesitó la información que recibió de las plantas de los pies y de las estructuras profundas (las articulaciones) para poder coordinar los movimientos y lograr el equilibrio.
¿Por qué es importante poder experimentar con los pies? Porque tomar con las manos los propios pies produce experiencias sobre los límites del propio cuerpo, nuevas sensaciones, y como consecuencia aumenta el desarrollo cognitivo. De esta forma, los pies descalzos y los pies llevados a la boca contribuyen a la madurez de la propiocepción y exterocepción (la percepción de los estímulos provenientes del exterior).
Es por eso que no debemos reprimir la sensibilidad táctil de los pies calzándolos, pues informan del mundo exterior, transmitiendo sensaciones de temperatura y texturas que favorecen el desarrollo del niño. En cambio, se debe cuidar y potenciar la libertad de los movimientos de los dedos y de los pies que a esta edad, como órgano táctil, se mueven mucho. El niño necesita tener la oportunidad de tener la planta del pie en contacto con superficies irregulares ya que esto estimula las sensaciones cinestésicas y los reflejos posturales: necesita el estímulo táctil, de presiones y de irregularidades del terreno para desarrollar la propiocepción, mejorar la posición de las articulaciones y reforzar la musculatura.
La autora concluye que en esta etapa el calzado no tiene justificación de ser usado, ya que el calzado impide recibir sensaciones y añade un peso excesivo a los pies impidiendo el movimiento, y además puede causar lesiones. Bajo esta luz, el movimiento de autodefensa que utilizan los niños de descalzarse en cuanto pueden adquiere un mayor significado que el que antes interpretábamos. El trabajo finaliza: “No debemos poner impedimentos al desarrollo propioceptivo, neuromuscular e intelectual del niño encerrando sus pies en un calzado que no necesita. Al contrario, se deberá estimular a los niños a disfrutar de su cuerpo y de su motricidad con los pies descalzos”.
Una prenda menos para tener en cuenta a la hora de vestir a nuestros pequeños, que redundará en muchos más beneficios para ellos. Tan sólo cuando las temperaturas son muy bajas, puede ser preciso proteger sus piececitos del frío; en este caso, conviene procurar que lo que le pongamos en los pies reproduzca tan fielmente como sea posible las condiciones del pie descalzo: unos zapatitos blandos, flexibles, o unos buenos calcetines de lana, seguramente podrán cumplir esta función.
Fuente: Crianza Natural
jueves, 14 de julio de 2011
miércoles, 11 de mayo de 2011
miércoles, 20 de abril de 2011
10 cosas que hacen feliz al bebé
Observar a nuestro hijo y respetar lo que le agrada es una forma de alimentar nuestra relación y hacer feliz al pequeño. Estas son diez cosas que a los bebés les encantan.
Desnudos, los pequeños se muestran más receptivos y expresivos. Además, las sensaciones no llegan igual con ropa que sin ella. Y puestos a explorar, cuantos menos intermediarios entre ellos y el mundo, mejor.
El contacto con nuestra piel relaja el sistema nervioso del bebé (expuesto continuamente a estímulos) y favorece nuestra relación con él. Los dos nos sentimos cercanos y amados.
Los dos primeros años de vida la boca se comporta como un gran escáner que le permite generar, dentro de su cerebro, la imagen que hay fuera.
Cada vez que le hablamos, el bebé registra numerosas emociones que son las que, un poco más adelante, le mueven a desear aprender a hablar. Comunicarse con nosotros es su principal pasión.
Fuente: ser padres
1. Estar desnudo
Hay niños que solo necesitan quitarse la ropa y el pañal para calmarse. En los bebés existe una permanente conexión cuerpo-emoción y, a falta de palabras, su cuerpo expresa todas sus emociones. Por eso lo necesitan lo más libre de ataduras posible.Desnudos, los pequeños se muestran más receptivos y expresivos. Además, las sensaciones no llegan igual con ropa que sin ella. Y puestos a explorar, cuantos menos intermediarios entre ellos y el mundo, mejor.
2. Estar arropadito
Le recuerda su estancia en el útero materno, cuando toda su piel estaba en contacto con esas paredes que le abrazaban y protegían. Las primeras semanas de vida muchos bebés se sienten muy a gustito cuando los envolvemos, les encanta estar recogidos y tener mucha zona de contacto. Poco a poco se sienten más seguros en su nuevo medio y empiezan a tomarle gusto a moverse con más libertad.3. La piel de mamá
El abrazo de una madre es la mejor solución para casi cualquier problema. Muchos estudios demuestran que el contacto directo piel con piel entre la madre y el hijo equilibra la temperatura corporal del bebé, su ritmo cardiaco y le ayuda a liberar endorfinas y oxitocina, la hormona del amor. Y no solo le beneficia a él: nosotras liberamos las mismas hormonas.El contacto con nuestra piel relaja el sistema nervioso del bebé (expuesto continuamente a estímulos) y favorece nuestra relación con él. Los dos nos sentimos cercanos y amados.
4. El ruido monótono
Los sonidos monótonos (el del motor, la lavadora o incluso el secador) recrean en muchos bebés los ruidos de nuestro cuerpo, con los que crecieron sus primeros nueve meses de vida intrauterina y les relaja. Son ruidos que, además, se presentan como amortiguados, igual que los que el pequeño escuchaba en nuestro vientre.5. La música
- La música es un estímulo para su aprendizaje: sus tonos graves y agudos estimulan las conexiones neuronales del bebé, reorganizan su cerebro y según el tipo (clásica, moderna...) le apoyan de una u otra manera.
- Lossonidos armónicos, en los que predominan los tonos agudos, predisponen al bebé para el aprendizaje.
- La melodía de tonos más graves (también puede ser clásica) le relaja. Nuestras mismas voces son música para él: más aguda la de mamá, más grave la de papá.
6. El olor de mamá
Muchos bebés con dificultades para dormir se relajan cuando ponemos en su cunita una prenda nuestra. El olor de sus padres es lo primero que capta el bebé al nacer. El olfato está ligado a la supervivencia, y reconocer nuestro olor al nacer es vital. Si no lo hace, ¡el bebé está perdido! Aún no ve bien, pero sin embargo sí nos puede reconocer por el olor. Nuestro regazo es uno de los lugares más confortables para el pequeño, se siente muy seguro con nuestro olor.7. Un paseo por la calle
Muchos niños, cuando están en casa, requieren más atención que en la calle, lloran más... Y nosotros no lo entendemos porque no apreciamos la diferencia, pero no es lo mismo el aire en movimiento que el aire estancado de una casa. Los sonidos tampoco son los mismos, ni la paleta de olores. El oído y olfato de nuestro bebé están muy desarrollados al nacer y, a menos que sea hipersensible, no hay mejor lugar que la calle para entretenerse con decenas de nuevos olores, y esos maravillosos sonidos, que tanto gustan al bebé. Estar fuera de casa alimenta la parte más aventurera del pequeño.8. Chuparlo todo
La boca es "el tercer ojo" del bebé: en esta etapa le ayuda a conocer el mundo que le rodea, incluso más que sus propios ojos. Al chupar, el niño reconoce los objetos por su sabor, textura, densidad, peso... Información que la simple mirada no puede aportar.Los dos primeros años de vida la boca se comporta como un gran escáner que le permite generar, dentro de su cerebro, la imagen que hay fuera.
9. El balanceo
- Es un movimiento monótono y rítmico que conecta con la seguridad y el equilibrio, en todos los sentidos.
- Por un lado, el balanceo trabaja sus conexiones neuronales más profundas.
- Por otro, los ritmos predecibles y monótonos conectan con la estabilidad del niño. El bebé se va confiando, y cuanto más conocida es la situación o el ritmo más se relaja, más endorfinas libera, más se adapta al entorno.
10. La voz de mamá
La voz de mamá es otro de esos elementos que lo son todo para nuestro bebé: contiene música, tonos altos que estimulan el aprendizaje y, sobre todo, la intención y el deseo de comunicarnos con él. Así lo percibe y, en cuanto es capaz de emitir gorgoritos, nuestro pequeñín nos los dedica todos.Cada vez que le hablamos, el bebé registra numerosas emociones que son las que, un poco más adelante, le mueven a desear aprender a hablar. Comunicarse con nosotros es su principal pasión.
Fuente: ser padres
viernes, 15 de abril de 2011
LACTANCIA MATERNA --Obstrucción, mastitis y abseso--
Obstrucción mamaria
Se trata de la obstrucción de algún conducto.
¿Qué se siente?
Una obstrucción se siente como un bulto duro y doloroso en algún cuadrante de una mama. La zona más habitual donde suele ocurrir es en el cuadrante superior que toca a la axila. Puede acompañarse de febrícula y malestar pero si el bulto no está caliente y rojo, y no hay fiebre mayor de 38. 5 º C, no es mastitis, es simplemente una obstrucción, y se puede tratar fácilmente.
Suelen aparecer por un defecto de drenaje de la leche. Por ejemplo si el bebé está mamando con mucha frecuencia y de repente mama mucho menos. Un momento en que puede suceder es cuando se introduce alimentación complementaria, si la disminución de la succión por parte del niño es importante.
Este es uno de los motivos por el que es mejor dar el pecho antes de la comida, y empezar por pocas cantidades.
¿Qué hacer?
Se suele solucionar fácilmente aplicando estos pasos:
Procura que mame más veces y más rato de ese pecho, y ves cambiando de posición, normalmente en 24 horas más o menos habrá desaparecido, a menudo con que el niño mame dos veces en posición que facilite el drenaje, es suficiente.
Si de repente tuvieras temblores, fiebre más alta de 38´5º C (menos no se considera mastitis), malestar importante, sensación de debilidad, y una zona de un pecho dura y redondeada, muy caliente y roja, sería una mastitis. Al mismo tiempo la mastitis da como síntomas astenia y decaimiento importantes. La madre no se siente capaz ni de sostener su bebé en brazos.
Una mastitis es una obstrucción que se ha infectado. Normalmente ocurre en un solo pecho y en un solo cuadrante.
Existen otras manifestaciones de mastitis como sensación de quemazón, dolor intenso y pinchazos al amamantar sin llegar a tener fiebre. Tanto el primer tipo de mastitis que describimos al principio de este párrafo como el descrito ahora se deben a una alteración microbiana de la leche materna.
La leche humana contiene muchos tipos de bacterias conviviendo en armonía que forman parte de la inmunidad de la leche. En determinadas situaciones es posible que algunas cepas crezcan de manera excesiva y hagan desaparecer al resto. Esto puede causar una mastitis ya sea con cuadro típico de fiebre alta y zona roja caliente y dolorosa o bien con cuadro de dolor intenso de pezones al amamantar sin fiebre. En este informe haremos referencia a la mastitis convencional con cuadro febril. Si quieres más información sobre otros tipos de mastitis consulta nuestro informe sobre dolor de pezones causado por una infección.
¿Qué hacer?
Seguir las mismas pautas que para la obstrucción y además:
Tu médico te recetará un antibiótico adecuado, compatible con la lactancia. Sigue el tratamiento hasta el final, aunque los síntomas desaparezcan en pocas horas, pues una mastitis mal curada puede acabar en un abceso. El médico te recetará también algún anti-inflamatorio, o antipirético para el dolor y la fiebre.
A pesar de ser una infección, tu leche no le hará ningún daño a tu hijo. Es muy importante seguir dando de mamar del pecho afectado, pues dejar de amamantar podría facilitar mucho que se desarrollara un abceso. Notarás que la retención de leche dispara la fiebre, por ello es importante mantener el pecho blandito. Puede ser de ayuda un sacaleches si después de amamantar el pecho todavía está duro.
Cuando hay una mastitis la leche se vuelve algo salada en el pecho afecto y algunos bebés lo rechazan. En ese caso es importante drenar con un sacaleches.
Es importante hacer reposo durante unos días, y para ello será necesario tener el apoyo de la familia. A menudo, detrás de una mastitis, hay un fuerte agotamiento de la mamá, o quizás fuertes tensiones familiares, y tener una mastitis es una manera que tiene nuestro cuerpo de llamarnos la atención, y de hacer que miremos un poquito por nosotras .
La ecografía puede resultar útil en el diagnostico y tratamiento del abceso mamario. Es posible puncionar con aguja guiada por ecografía y colocar un cateter de drenaje con buen resultado. Aunque la actuación actual más frecuente es abrir y drenar en quirófano bajo anestesia general dejando un drenaje que se va retirando poco a poco manteniéndose durante varios días.
Sigue siendo importante que el niño mame, porque si se retiene leche empeora el cuadro. Para ayudar puedes pedir que en lo posible la incisión esté lo más alejada posible del pezón y la areola.
Varias madres que han venido a nuestros grupos han seguido amamantando tras tener y superar un abceso mamario.
Fuente: ALBA
Se trata de la obstrucción de algún conducto.
¿Qué se siente?
Una obstrucción se siente como un bulto duro y doloroso en algún cuadrante de una mama. La zona más habitual donde suele ocurrir es en el cuadrante superior que toca a la axila. Puede acompañarse de febrícula y malestar pero si el bulto no está caliente y rojo, y no hay fiebre mayor de 38. 5 º C, no es mastitis, es simplemente una obstrucción, y se puede tratar fácilmente.
Suelen aparecer por un defecto de drenaje de la leche. Por ejemplo si el bebé está mamando con mucha frecuencia y de repente mama mucho menos. Un momento en que puede suceder es cuando se introduce alimentación complementaria, si la disminución de la succión por parte del niño es importante.
Este es uno de los motivos por el que es mejor dar el pecho antes de la comida, y empezar por pocas cantidades.
¿Qué hacer?
Se suele solucionar fácilmente aplicando estos pasos:
- Antes de la toma aplicar calor local: Con esterilla eléctrica, secador de pelo, paños calientes y húmedos, la ducha, todo vale mientras se caliente la zona.
- Masajear la zona durante unos tres minutos, con un cepillo de pelo de bebé o de dientes suave, con movimientos redondos, y en dirección al pezón.
- Colocar el niño a mamar, de manera que la barbilla quede justo encima, o por lo menos en dirección a la obstrucción. Esto se hace por que la zona de pecho que queda mejor drenada es la que queda situada bajo la barbilla del bebé.Por ejemplo, si la obstrucción es en el cuadrante superior externo del pecho (tocando a la axila), la posición será en rugby (el niño por debajo del brazo, sus pies salen por detrás de la espalda, y su cabeza descansa sobre tu mano).
- Si te queda una mano libre, masajea la zona en redondo y hacia el pezón , mientras el niño mama.
Procura que mame más veces y más rato de ese pecho, y ves cambiando de posición, normalmente en 24 horas más o menos habrá desaparecido, a menudo con que el niño mame dos veces en posición que facilite el drenaje, es suficiente.
Mastitis
¿Qué se siente?Si de repente tuvieras temblores, fiebre más alta de 38´5º C (menos no se considera mastitis), malestar importante, sensación de debilidad, y una zona de un pecho dura y redondeada, muy caliente y roja, sería una mastitis. Al mismo tiempo la mastitis da como síntomas astenia y decaimiento importantes. La madre no se siente capaz ni de sostener su bebé en brazos.
Una mastitis es una obstrucción que se ha infectado. Normalmente ocurre en un solo pecho y en un solo cuadrante.
Existen otras manifestaciones de mastitis como sensación de quemazón, dolor intenso y pinchazos al amamantar sin llegar a tener fiebre. Tanto el primer tipo de mastitis que describimos al principio de este párrafo como el descrito ahora se deben a una alteración microbiana de la leche materna.
La leche humana contiene muchos tipos de bacterias conviviendo en armonía que forman parte de la inmunidad de la leche. En determinadas situaciones es posible que algunas cepas crezcan de manera excesiva y hagan desaparecer al resto. Esto puede causar una mastitis ya sea con cuadro típico de fiebre alta y zona roja caliente y dolorosa o bien con cuadro de dolor intenso de pezones al amamantar sin fiebre. En este informe haremos referencia a la mastitis convencional con cuadro febril. Si quieres más información sobre otros tipos de mastitis consulta nuestro informe sobre dolor de pezones causado por una infección.
¿Qué hacer?
Seguir las mismas pautas que para la obstrucción y además:
Tu médico te recetará un antibiótico adecuado, compatible con la lactancia. Sigue el tratamiento hasta el final, aunque los síntomas desaparezcan en pocas horas, pues una mastitis mal curada puede acabar en un abceso. El médico te recetará también algún anti-inflamatorio, o antipirético para el dolor y la fiebre.
A pesar de ser una infección, tu leche no le hará ningún daño a tu hijo. Es muy importante seguir dando de mamar del pecho afectado, pues dejar de amamantar podría facilitar mucho que se desarrollara un abceso. Notarás que la retención de leche dispara la fiebre, por ello es importante mantener el pecho blandito. Puede ser de ayuda un sacaleches si después de amamantar el pecho todavía está duro.
Cuando hay una mastitis la leche se vuelve algo salada en el pecho afecto y algunos bebés lo rechazan. En ese caso es importante drenar con un sacaleches.
Es importante hacer reposo durante unos días, y para ello será necesario tener el apoyo de la familia. A menudo, detrás de una mastitis, hay un fuerte agotamiento de la mamá, o quizás fuertes tensiones familiares, y tener una mastitis es una manera que tiene nuestro cuerpo de llamarnos la atención, y de hacer que miremos un poquito por nosotras .
Abceso mamario
Tras una mastitis mal curada la zona roja caliente y dolorosa que había en el pecho se muestra dura externamente, pero fluctuante a la palpación, con la piel muy roja tensa y brillante. Es frecuente que ya no hay fiebre o solo febrícula y la madre se sienta algo mejor de estado general, pero el dolor es mayor.La ecografía puede resultar útil en el diagnostico y tratamiento del abceso mamario. Es posible puncionar con aguja guiada por ecografía y colocar un cateter de drenaje con buen resultado. Aunque la actuación actual más frecuente es abrir y drenar en quirófano bajo anestesia general dejando un drenaje que se va retirando poco a poco manteniéndose durante varios días.
Sigue siendo importante que el niño mame, porque si se retiene leche empeora el cuadro. Para ayudar puedes pedir que en lo posible la incisión esté lo más alejada posible del pezón y la areola.
Varias madres que han venido a nuestros grupos han seguido amamantando tras tener y superar un abceso mamario.
Fuente: ALBA
miércoles, 13 de abril de 2011
Dejar llorar a los bebés. Carlos Gonzalez
Hoy quiero dejarles este interesante video de Carlos Gonzalez, está en catalán pero subtitulado.
viernes, 8 de abril de 2011
Porque llora mi bebé? Laura Gutman
Hoy les dejo dos videos de Laura Gutman, es un programa piloto que realizó para la televisión Argentina, de momento no se ha concretado..Esperamos que se realice pronto ya que programas con este tipo de información no existen hoy en día .
Espero que les guste y les sea útil.
Espero que les guste y les sea útil.
viernes, 1 de abril de 2011
Separaciones Tempranas
La necesidad básica primordial de todo niño humano, es el contacto corporal y emocional permanente con otro ser humano. No es más complicado que “eso”. Sin embargo, algo que debería ser sencillo y espontáneo, lo hemos convertido en un problema. Casi todos apuntamos a que el niño pequeño “no nos moleste”. Es extraño. Ninguna otra especie de mamíferos pretendería algo tan insólito de su propia cría. Pero para los humanos es común determinar que lo mejor es “dejarlo llorar”, “que no se mal acostumbre” o “que no se vuelva caprichoso”. Y nos resulta totalmente habitual que el cuerpo del niño esté separado: Solo en su cuna. Solo en su cochecito. Solo en su sillita.
Apenas nace, suponemos que debería dormir solo. Crece un poco, y ya opinamos que es grande para pedir brazos o mimos. Y si crece un poco más, es grande para quedarse en casa. Luego es grande para llorar. Después es grande para no quedarse en una fiesta de cumpleaños. Y por supuesto, siempre es grande para hacerse pis, o para tener miedo de los mosquitos o para no querer ir a la escuela. Si todo lo que necesitaba desde el momento de su nacimiento fue contacto y no lo obtuvo, sabe que su destino es quedarse solo. La necesidad de contacto no desaparece al no obtenerla, entonces su mejor opción será cambiar el modelo de llamada hacia un sistema más “escuchable” para el adulto y posiblemente más molesto. Generalmente el niño enferma. Casi todos los niños están enfermos de soledad. Pero los adultos no reconocemos en la enfermedad del niño, la necesidad desplazada de contacto y presencia.
Ahora bien, si cada uno de nosotros tuviésemos la valentía de recordar y sentir el dolor sufrido a causa de los métodos de crianza y educación que hemos padecido, y si pudiésemos ponernos las manos sobre el corazón y recordar las vejaciones, humillaciones y desamparos que hemos sufrido siendo niños, comprenderemos que todo esto se trata de una revancha. Descargamos la impaciencia, la incomprensión, la desdicha y el odio del que fuimos víctimas. Ahora pretendemos salvarnos y no tocar al niño, porque tocar nos duele. Nos duele el cuerpo rígido por falta de amor, nos duele la moral, nos duele el alma. ¿Estamos dispuestos a hacer algo por las futuras generaciones? Entonces resolvamos nuestro dolor infantil y pongamos nuestro cuerpo a disposición de quienes son niños hoy.
Laura Gutman
Fuente: criar y amar
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