lunes, 7 de febrero de 2011

Tiene que ir mi hijo al cole?


Hoy quiero compartir con vosotros un artículo muy interesante que leí en babog.org.
Es una manera diferente de ver el comienzo de la escolarización. En mi caso confirmó muchas cosas de las que pienso y además me hizo reflexionar sobre otras cosas que sinceramente no sabía.


Espero vuestras opiniones y comentarios, creo que es fundamental el saber escuchar diferentes opiniones, para así poder confirmar o refutar las nuestras.


He aquí el artículo.


Tienes un bebé y el mundo de repente se transforma. Con tus instintos, con el bombardeo de las opiniones de los demás, con el fallo/acierto vas criando a esa criatura. Y poco a poco te vas sintiendo más cómodo en tu papel de padre/madre, y ves cómo se va desarrollando ese pequeño ser humano, como comienza a andar, como comienza a comer, como aprende a reír, a hablar, a relacionarse con los demás…Y, si eres paciente y tienes la información, te das cuenta de que lo hace solo, poco a poco, a su ritmo, imitando, que sólo tienes que admirar el proceso y sentar las bases para que sea posible. Además le juntas con otros niños de su edad y cada uno sigue su propia forma de hacer las cosas, sus propios métodos y su propio ritmo. Cada niño se desarrolla a distinto tiempo.
Pero, de repente, cumple 3 años. Y en países como España los niños, a los 3 años, van al cole. En España la escolarización no es obligatoria hasta los 6 años, pero está extendida la “necesidad” de que empiecen el cole antes. Las razones están basadas en un modelo educativo que sirve a nuestra sociedad de consumo: padres y madres que trabajan, niños que necesitan ir a algún sitio, y qué mejor sitio que la escuela, donde un grupo de educadores van a educarles.

Y el individualismo muere


Tu hijo será uno más y tendrá que desarrollarse y aprender cómo hayan estipulado en el sistema educativo. Si a los 3 años ya no lleva pañales, pues ya no lleva pañales. Que aprenda a la fuerza. Y si la unidad didáctica que toca implica los colores, pues conocerá los colores, aunque él o ella estén más interesados en aprender a saltar. La educación reglada olvida la principal herramienta del niño para aprender: el juego. Un conjunto extenso de normas aparece y aniquila toda curiosidad propia del individuo. La creatividad se castiga y se premia la conformidad. Ahora hay que aprender lo que los adultos han considerado válido y al ritmo que ellos han estipulado.
Si falla en la adquisición de estos conocimientos se le reforzará y quedará claro que es distinto al resto. El sistema no está capacitado para la individualidad. Dentro del grupo comienza la competición. Los mejores y los peores. Los más listos, los más tontos. ¿Cómo podemos permitir que un niño de 5 años esté “deprimido” porque no ha sacado buenas notas? ¿Cómo se puede evaluar a un niño de 5 años? Deberíamos tener el derecho de fallar sin ser censurados. Cuando una persona no es censurada, naturalmente trabaja para mejorar sus propias debilidades.

El ritmo mágico de aprendizaje se ha roto


En muchos casos se rompe a edades más tempranas, cuando les llevamos a las guarderías, perdón, a los centros de educación infantil. El desarrollo de nuestro hijo empieza a estar en otras manos. Lo que nosotros admirábamos, ahora es admirado por otros. Y guiado, a veces sometido. Y nosotros, pues a hacer lo verdaderamente importante: trabajar horas y horas, comprar, preparar el siguiente día de trabajo y así.
A partir de ciertas edades, en muchos casos muy tempranas, socialmente los padres/madres consideran y son considerados como “no profesionales” para educar a sus hijos. ¿Qué es educar a un hijo?



Sólida estructura familiar


Si bien estoy a favor de un sistema educativo público y accesible, sobre todo para aquellos desfavorecidos que están mejor en un centro educativo que en sus propias casas, y a favor del libre acceso a estudios y datos, fallo a entender cómo un niño que crece en una sólida estructura familiar necesita una estructura externa para desarrollarse en todo su esplendor, sobre todo hasta los 6 años.
Por sólida estructura familiar no quiero que se interprete “familia con dinero”. Cada vez más existen familias humildes, de clase media, o de clase alta, que adaptan sus formas de vida a la llegada de los hijos. Sólida estructura familiar es aquella que se adapta en lo posible y más ante la llegada de un hijo, la que respeta y ama a es nuevo miembro. ¿Quién dijo que tener un hijo no requiere cambiar radicalmente la forma de vida de sus padres/madres? ¿Quién dijo que un niño no necesita al menos de un adulto al lado que le haga sentir querido, protegido y que le proporcione el espacio y la dedicación para crecer como ser humano?

Sistema erróneo


Los educadores no pueden ejercer esa labor si trabajan dentro en un sistema educativo enfermo que prima el currículo formativo y la burocracia por encima del cuidado individual. En edades tempranas, especialmente, de 0 a 6 años, para que el/la niña adquieran el amor por aprender y suficiente autoestima para enfrentarse al mundo, deberían sentirse queridas, respetadas y únicas. No moldeados, juzgados y examinados por el sistema. ¿Qué queremos que aprendan nuestras hijos?
Por otro lado, los niños aprenden por imitación. Si están con niños de su misma edad y sólo un educador por cada 20 niños o más (depende de cada país), ¿qué aprenden? Aprenderán a reproducir lo que hacen otras niños, y del educador o educadora a leer, a sumar, a restar… Pero no aprenderán a desarrollar su propósito en la vida, su unicidad, sus propios criterios.
Muchos padres y madres sufren cuando sus hijas comienzan la escuela, porque viven esa frontera, esa barrera entre casa y el cole. Aunque el sistema procura mejorar y permitir que los padres/madres tengan voz y voto, esta voz es muy limitada, porque además deben alcanzar el consenso para ser escuchados. Los hijos forman parte de un conjunto, al igual que los padres/madres, aunque con proyectos individuales dentro de ese conjunto, y cómo tales son tratados.
Es fácil dar con padres, madres y educadores frustrados dentro del sistema.
En este sistema se engloban las necesidades políticas, económicas y sociales del país donde se imparte, esto es, que si es una sociedad tecnificada, buscará crear individuos formados para poder enfrentarse a ese mundo, individuos sumisos que luego aguanten largas horas de producción, etc.
Creo que padres/madres y educadores en estos sistemas educativos de sociedades enfermas están en el mismo barco, en un barco que va con rumbo, a la sumisión, a los problemas con adolescentes (¿si le obligamos a acatar normas por encima de su propio yo cómo queremos que luego diga “no”?). Tanto educadores como padres/madres deberíamos plantearnos qué es lo que nuestros hijos necesitan aprender, qué es lo verdaderamente útil para enfrentar este mundo.

Informe PISA (OCDE)


Los informes PISA de la OCDE (para más información Informe PISA)
evalúan en los distintos países sus sistemas educativos, no sólo el currículo formativo sino también el “oculto”: la motivación de los alumnos por aprender, la concepción que éstos tienen sobre sí mismos y sus estrategias de aprendizaje. Pues bien, España es uno de los países que están a la cola, siendo su currículo formativo de los más extensos. ¿Qué significa esto? Que en el cole, nuestros hijos son sometidos a grandes cantidades de información desde edades muy tempranas, pero ni su motivación por aprender, ni su autoestima, ni sus estrategias de aprendizaje son buenas.
En países como Finlandia, los niños no van al cole hasta los 6 años. Porque de 0 a 6 años el/la niño explora sus habilidades, sus capacidades y sienta las bases para esos tres puntos que señalaba antes. Tiene que formarse como individuo y conocerse antes de enfrentarse al mundo. La Pedagogía va de la mano de la Psicología Infantil y no en su contra. Hasta los 6 años no aprenden a leer, ni a escribir, ni a nada que ellos no quieran aprender. Hasta los 6 años exploran, juegan. Se aprenden a sí mismos, fomentan sus mejores cualidades y aprenden de sus errores, aprenden a aprender. Por imitación son respetuosos y colaboran felizmente en las tareas comunes, sin que éstas sean impuestas.


Para leer el artículo completo haz click aquí

viernes, 4 de febrero de 2011

Alimentación y nutrición durante la lactancia

¿Hay algo importante que deba saber en la lactancia?

Debes recordar que se aconseja a toda mamá que amamanta que tome cada día un suplemento con 200 microgramos (mcg) de yodo, además de sal yodada, según indica nuestro Ministerio de Sanidad . En la lactancia aumentan las recomendaciones de este mineral, y es difícil cubrirlas con la dieta. Nada menos que un tercio de la población presenta déficit de yodo. Como ejemplo, 4 raciones de pescado a la semana (dos de blanco y dos de azul) sólo aportan el 5% de las recomendaciones de ingesta de este mineral en la lactancia.

¿Cómo sé que estoy llevando una dieta saludable, siendo una mamá lactante?

Sencillamente tienes que intentar cumplir estos puntos:
  1. En cada comida principal: frutas, hortalizas y cereales integrales.
  2. A diario: aceite de oliva y no más de 4 raciones de lácteos (preferiblemente desnatados) al día
  3. De 3 a 5 veces/semana: legumbres (lentejas, garbanzos, etc.) y frutos secos.
  4. 2-3 veces/semana: pescado, huevos o cárnicos (preferiblemente carnes blancas: conejo, pollo, etc.).
  5. Máximo 3 veces/semana: carnes rojas (ternera, cordero, cerdo y embutidos en general)
  6. Esporádicamente: dulces, refrescos, pasteles…

¿Necesito beber mucha agua si doy el pecho?

Todos sabemos que el agua es muy importante, pero la norma general debería ser, beber en función de la sed.

¿Puedo hidratarme con zumos?

Pese a que conservan las vitaminas, y aunque sean caseros, no se aconseja abusar de ellos. Un exceso de zumos puede conducir al exceso de peso.

¿Y con infusiones?

La Asociación Americana de Dietética lista decenas de infusiones no seguras en el embarazo. Se desaconseja “hidratarse” con ellas por 2  motivos:
  • En ellas existen sustancias potencialmente farmacológicas, de las cuales se disponen pocos (o ninguno) datos acerca de su seguridad.
  • La percepción de “inocuidad” de estos productos puede hacer que tomemos altas cantidades, potenciándose sus posibles efectos tóxicos.

¿Dar el pecho no hará que pierda mucho calcio?

No hace falta más calcio en el embarazo, ni en la lactancia. Las recomendaciones de los expertos no dejan lugar a dudas: aconsejan a las mujeres adultas que tomen la misma cantidad de calcio antes del embarazo que durante el mismo. ¿Y cuando han dado a luz y están amamantando a su bebé? Pues también se recomiendan la misma cantidad. ¿Por qué? Porque pese a que su cuerpo necesita más calcio para crear el esqueleto y las membranas de la nueva vida que crece en su interior, su metabolismo y su sistema hormonal (el de la mamá) se adapta perfectamente, aprovechando una mayor cantidad del calcio que contienen los alimentos (o, visto de otra manera, disminuyendo la cantidad de calcio que su cuerpo elimina por las heces).

¿No debería beber mucha leche para producir leche? ¿O para no descalcificarme?

Un prestigioso investigador del metabolismo del calcio (el Doctor Hegsted, profesor emérito de nutrición en la Universidad de Harvard) opina que intentar evitar la osteoporosis sólo con calcio es como pretender ganar un partido de fútbol con un solo jugador. Otra metáfora de su invención: “asumir que la osteoporosis se debe al déficit de calcio es como asumir que la infección se debe al déficit de penicilina”. En cualquier caso, y ya centrándonos en este “jugador”, los lácteos son nuestra principal fuente dietética de calcio, y dicho calcio se absorbe la mar de bien. Eso no significa que no podamos cambiar nuestra fuente de calcio, ni que no haya otros alimentos cuyo calcio no sea absorbible. Al hablar de lácteos, en cualquier caso, hemos de priorizar los desnatados, ya que los lácteos enteros suponen actualmente una de las principales fuentes de grasa saturada (cuyo exceso es perjudicial) en nuestra alimentación. Otros alimentos que pueden aportarnos calcio (además de otros nutrientes importantes para la prevención de las fracturas) son, cómo no, los reyes de la dieta mediterránea: frutas, hortalizas, legumbres, frutos secos, y cereales integrales (pan integral, pasta integral –macarrones, espaguetis- o arroz integral). Así que, de nuevo, volvemos al sensato consejo de comer saludablemente, y no sólo para prevenir la osteoporosis, sino el resto de enfermedades típicas de occidente: cáncer, cardiovasculares, diabetes u obesidad.

Me han aconsejado que tome suplementos de Vitamina D, ¿es preciso?

La vitamina D, importantísima para retener el calcio y prevenir las fracturas, podemos obtenerla de la dieta (pescados grasos, principalmente, o alimentos enriquecidos) o podemos sintetizarla exponiendo nuestra piel al sol. Se considera que cuando la exposición a la luz solar es suficiente, el factor nutricional respecto a esta vitamina no es importante. La exposición de manos, brazos y cara durante 10-30 minutos de dos a tres veces por semana (ó 5 a 15 minutos cada día), es suficiente para cubrir los requerimientos. Estas cifras son mayores para individuos de piel oscura, personas mayores o para los que viven en latitudes norteñas o en áreas muy nubosas.

¿No me voy a quedar anémica al amamantar?

El riesgo de padecer anemia es muy bajo en mamás que amamantan de forma exclusiva a sus bebés (algo que deberían hacer hasta el último día del 6º mes). Esto es así porque la mayoría de mujeres no tienen la menstruación cuando amamantan de forma exclusiva y a demanda. A partir de entonces el riesgo sigue siendo bajo, hasta llegar a igualarse al del resto de la población, pero nunca dicho riesgo es superior. En resumen: no te vas a quedar anémica por amamantar. O mejor dicho: no te vas a quedar más anémica que si no estuvieras amamantando.

Me han recomendado que tome frutos secos para producir mucha leche y que esté mas buena, ¿es cierto?

No es cierto. Rotundamente. Toma frutos secos porque son la mar de saludables, pero si quieres producir más leche, sencillamente tienes que ofrecerle el pecho más a menudo a tu bebé. Él tomará toda la que necesite. Consulta con una asesora en lactancia si tienes dudas al respecto de la cantidad de leche que produces.

¿No debería tomar cerveza para producir más leche?

Pues no. Tomar cerveza “podría” (no está del todo claro) producir un poquito más leche, pero eso NO significa que el bebé vaya a mamar más (no es el caso). Además, algo que hace que aumente la producción de leche debería ser visto como un fármaco, con sus potenciales riesgos y efectos secundarios, ya que está alterando una función milimétricamente controlada por factores hormonales y neuroendocrinos. Por último, pero no menos importante, el alcohol es una de las principales causas de mortalidad evitable en nuestro país. No hay que promover el consumo de alcohol. Ni con moderación. 

Me han contado que algunos alimentos dan mal sabor a la leche ¿Qué alimentos debo evitar?

Los niños NO rechazan la leche porque la madre coma un alimento determinado. La difundida (y errónea) creencia popular de que alimentos como la alcachofa, el ajo, la cebolla. el bróculi, las alubias o los espárragos, darían “mal sabor” a la leche, está totalmente infundada. Los estudios demuestran que dichos alimentos no afectan en absoluto a la correcta lactancia. La clave del éxito de la lactancia es, repitámoso: lactancia materna “a demanda”. La cantidad de leche producida depende de la succión del bebé.

¿Qué puedo hacer para recuperar la figura mientras doy el pecho?

La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria afirma que normalmente, pasados 6 meses tras la lactancia se recupera el peso habitual, y pasado 1 año se recupera la cintura  ¡Sin realizar regímenes!  Pero conviene saber que la lactancia es el único momento de la vida de una mujer en que se moviliza con facilidad la grasa acumulada en las caderas (zona “gluteo-femoral”). Es el mejor momento, por tanto, para hacer algo de ejercicio suave de forma rutinaria si se quiere perder algún centímetro de dicha zona. Las mujeres que amamantan, en cualquier caso, recuperan más rápido y mejor la figura que las que no lo hacen, sobre todo si la lactancia dura más de 6 meses . Hay que tener en cuenta que la lactancia no es una varita mágica, claro. Cuanto más peso se haya ganado en el embarazo, más deben limitarse los alimentos ricos en grasas, la bollería, pastelería, refrescos y alimentos superfluos en general. La clave es potenciar el ejercicio físico y una dieta saludable (en la que deben priorizarse integrales, frutos secos, legumbres, frutas y hortalizas).

Si soy vegetariana ¿qué debo saber? 

Una dieta vegetariana equilibrada es perfectamente compatible con un buen estado de salud tanto en el embarazo como en la lactancia, tal y como reconocen la American Dietetic Association o el prestigioso American College of Obstetricians and Gynecologists. El crecimiento de los niños de mamás vegetarianas que reciben leche materna o de fórmula en cantidad suficiente, es normal, tal y como indica la Asociación Americana de Dietética en su último documento de postura al respecto. Es crucial, en cualquier caso, una fuente regular de vitamina B-12 si la dieta de la madre no se suplementa.
Las claves para una correcta planificación de la dieta vegetariana para la mujer en la lactancia o en el embarazo son:

  1. Dieta variada que incluya integrales: Debe consumirse la menor cantidad de alimentos superfluos con poco valor nutricional (ej: refrescos, bollería, azúcar, patatas fritas de bolsa, alcohol…) y se debe priorizar el consumo de integrales, aceite de oliva, frutas, hortalizas, legumbres y frutos secos.
  2. Suplementar con vitamina B12: Conviene tomar vitamina B12 a partir de alimentos enriquecidos (ej: batidos de soja o cereales de desayuno) o a partir de suplementos. Es aconsejable consultar esta web, en que se responde ampliamente a todas las dudas al respecto: www.unionvegetariana.org/b12.html 
  3. Yodo y ácido fólico (vitamina B9): De igual manera que el resto de embarazadas, las vegetarianas deben tomar diariamente un suplemento que contenga 400 microgramos de ácido fólico y un suplemento que contenga 200 microgramos de yodo. Se recomienda sustituir la sal de mesa por sal yodada. Las mamás que dan el pecho (de nuevo, de igual manera que el resto de embarazadas) no hace falta que tomen el suplemento de ácido fólico, pero sí el suplemento de yodo.
  4. Exposición moderada, pero habitual, al sol: La exposición solar en la cara, manos, y antebrazos entre 5 y 15 minutos al día proporciona cantidades suficientes de vitamina D para la gente de piel blanca (esta vitamina la puede sintetizar nuestra piel). 
  5. Ojo a las algas: Es frecuente que los vegetarianos tomen altas cantidades de algas, que, como se comenta en otro momento en este documento, pueden presentar altísimas cantidades de yodo que podrían perjudicar tanto al feto, como al bebé lactante, pero también a la madre. No conviene tomar a menudo algas.
Fuente: alba

jueves, 3 de febrero de 2011

Alimentación y nutrición durante el embarazo


¿Hay algo importante que deba saber en el embarazo?

Sí, hay algo importante: en la mesita de noche de toda embarazada debería haber un suplemento con 200 microgramos (mcg) de yodo y 400 mcg de ácido fólico (vitamina B9). Ello previene una larga serie de posibles defectos del bebé. ¿No pueden las gestantes conseguir esos nutrientes con alimentos? Es muy difícil cubrir con la dieta las necesidades de yodo y B9 en el embarazo, ya que aumentan. Y el riesgo es demasiado alto como para que los responsables sanitarios lo dejen en manos de si sabemos hacer malabares con nuestra dieta. La sal yodada (que todos deberíamos tomar) ayudará a cubrir las necesidades de yodo, pero será insuficiente. Además, no conviene abusar de la sal. Las verduras contribuirán a la ingesta de B9, pero probablemente tampoco serán suficientes. Así que tanto si está usted embarazada, como si planea estarlo en breve, no lo dude: empiece hoy a tomar el suplemento diariamente.


¿Cuánto peso aumentaré?

¿Tiene que comer por 2 una embarazada? Tiene que comer, salvo pocas excepciones, en función su apetito. El apetito (que según la Real Academia es un “impulso instintivo”) nos ha hecho sobrevivir durante millones de años, así que a ninguna embarazada se le olvidará comer, como a nadie se le olvida pestañear. Comer por encima del apetito puede conducir, además, a la obesidad. Y esto nos lleva al peso: ¿cuánto peso hay que ganar? Si usted, como la mayoría de mujeres, tenía un peso normal antes del embarazo, se aconseja que gane un mínimo de 11,5 kg. Pero hay mujeres que sólo ganan 7 kg y otras 18 kg, y las dos pueden tener un niño sano y recuperar su peso previo. Debe recordar, en cualquier caso, que está totalmente contraindicado restringir las calorías que toma. Los “cuerpos cetónicos” que se generan al hacer dietas bajas en calorías, llegan al feto a través de la placenta y pueden dañar a su frágil Sistema Nervioso.


¿No debería tomar suplementos de hierro?
Depende del país


Mientras que en algunos países (como Estados Unidos o Francia) se suplementa sistemáticamente a toda mujer embarazada con 30-60 miligramos de hierro diariamente, en otros como España, Australia o el Reino Unido, sólo se hace bajo criterio médico. Es una decisión complicada, que suele tener en cuenta el porcentaje de población con alto riesgo de padecer anemia en el país en cuestión.


Efectos secundarios a corto plazo


El consumo de suplementos de hierro (necesario en caso de anemia) trae consigo, a corto plazo, una serie de efectos secundarios. Las molestias gastrointestinales son las complicaciones más frecuentes ante la suplementación con hierro, tales como dolor abdominal, náuseas, vómitos o estreñimiento . El médico decidirá si conviene reducir la dosis en dichos casos, para disminuir los síntomas. Para mejorar el estreñimiento que suele producirse, nada mejor que hacer más ejercicio y aumentar el consumo de agua, frutas, hortalizas, legumbres y cereales integrales.


Efectos secundarios a largo plazo


Varias investigaciones asocian el consumo de hierro con un mayor riesgo de padecer, a largo plazo, enfermedades cardiovasculares o cáncer, que son las dos primeras causas de muerte en occidente. Esto se debe a que el hierro es un agente oxidante capaz de aumentar la producción de radicales libres, y es por ello que se está empezando a valorar el exceso de hierro como un factor de riesgo.


Recientemente una serie de investigadores del Women’s and Children’s Hospital, de Adelaida (Australia), en la revista científica “American Journal of Clinical Nutrition” concluían que suplementar con hierro en mujeres embarazadas bien nutridas y sin diagnóstico de anemia puede traer más riesgos que beneficios.


No cabe duda, en cualquier caso, de que si la mujer entra en el embarazo con una anemia ferropénica previa, o la desarrolla en el curso del embarazo, tendrá serias dificultades para cubrir las demandas de hierro en la gestación. En los países en desarrollo, donde el déficit de hierro es frecuente, la falta de hierro se asocia a partos prematuros, a bajo peso al nacer y a incrementos en la mortalidad.


¿De dónde saco el hierro?

La mejor manera de asegurar un correcto aporte de hierro en la dieta es cumplir estos consejos:


Disminuir al máximo el consumo de café y té, ya que dificultan que nuestro cuerpo absorba el hierro de las comidas.
No tomar suplementos de fibra o alimentos ricos en salvado (como algunos cereales de desayuno).
Alejar los suplementos de calcio de las comidas principales, en su caso, ya que impiden que el hierro se absorba correctamente.
Tomar alimentos ricos en vitamina C (frutas y hortalizas), y añadir vinagre en las ensaladas, ya que pueden aumentar notablemente la absorción del hierro.
Remojar, cocer, germinar y fermentar legumbres y cereales aumenta el aprovechamiento que nuestro cuerpo hace de su hierro.
No tomar un exceso de lácteos (que aportan poco hierro).
Disminuir al máximo el consumo de alimentos superfluos (refrescos, helados, bollería…).
Llevar una dieta equilibrada, basada en cereales integrales (pan, arroz, pasta), frutas, hortalizas, pero sin olvidar carnes magras, pescado, legumbres, etc…

¿Hay algunos alimentos que deba vigilar en el embarazo?

Al desconocerse qué cantidad de alcohol produce malformaciones fetales, la recomendación es “cero alcohol”.


El café y las infusiones esconcen principios activos con propiedades farmacológicas. Como los fármacos pueden afectar al feto, los expertos en nutrición concluyen “cuantas menos infusiones, mejor”.


El altísimo contenido en yodo de las algas (que puede afectar negativamente al tiroides del feto) justifica sobradamente evitarlas durante estos 9 meses.


Nuestra manía de contaminar el medio ambiente ha provocado que el pescado sea hoy portador de mercurio y dioxinas. Como el pescado aporta, por otra parte, beneficios a nuestra salud, el consejo en el embarazo es “ni mucho ni poco”. De 2 a 3 raciones semanales.


Un reciente informe del Scientific Advisory Committee on Nutrition aconseja evitar el hígado o derivados (como el paté) en mujeres embarazadas, por su alto contenido en vitamina A, que podría afectar al feto.


Fuente: Alba

miércoles, 2 de febrero de 2011

Embarazo múltiple

Hoy, quiero compartir con vosotras un documental de la National Geographic que cuenta el embarazo múltiple desde adentro... espero que disfruten viendo uno de los procesos más maravillosos y mágicos que suceden en esta tierra.



















martes, 1 de febrero de 2011

10 cosas que me ha enseñado mi hijo

"10 cosas que he aprendido de mi hijo es un carnaval de blogs cuyo propósito es hacernos reflexionar, compartir, reír, emocionarnos y facilitarnos una mirada en retrospectiva acerca de cuánto hemos aprendido desde que emprendimos el camino de la maternidad.¨

Es una hermosa iniciativa! Gracias amor maternal !


Que me ha enseñado mi hijo?? uff muchísimo... pero me limitaré a escribirles solo 10.

1- He aprendido a que mis pechos sirven como alimento, son dadores de vida, de calma, de amor, de consuelo, de entrega, de un momento que  es  sólo  nuestro.

2- Que el colecho es el regalo más maravilloso que nos hacemos mutamente. Despertarme a la noche sintiendo un pie sobre mi cara o sintiendo tu manito en busca de mi pecho, es sencillamente hermoso.

3- He aprendido a ser paciente y respetuosa con tus tiempos, con tus necesidades.

4-A escuchar mi instinto por sobre todas las cosas, a hacer oídos sordos a los comentarios ¨bien intencionados¨

5-A estar en el aquí y ahora más que nunca, saber que cada cosa vivida con vos no se volverá a repetir.

6-A ponerme en tu piel de niño explorador, de niño juguetón, de niño...

7- He aprendido  a convertir las lágrimas en sonrisas, porque si bien  la vida te quita,  también te da,  y vos fuiste mi regalo, mi salvación en ese doloroso luto que he tenido que pasar.

8- He aprendido que existe el parto humanizado, que no es necesaria tanta intervención medica... que si bien no te di la mejor bienvenida a este mundo, se que no volveré a cometer los mismos errores.

9-He aprendido lo que es el verdadero amor, a mirarte y sentir que cada día, cada minuto te amo un poco más.

10- He aprendido y ahora lo confirmo que mi vida sin vos ya no tendría sentido.






lunes, 31 de enero de 2011

La Amniocentesis

Se trata de una prueba prenatal en la que se extrae una pequeña muestra del líquido amniótico que envuelve al feto en la barriga de la futura mamá, para que sea analizado. Su extracción es utilizada para diagnosticar defectos congénitos cromosómicos y genéticos, como el síndrome de Down, espina bífida y anencefalia, entre otros.

Cuándo hacer la amniocentesis

Frecuentemente, esta prueba se realiza durante el segundo trimestre del embarazo, es decir, entre la 15ª y 18ª semana. Está recomendada especialmente a las mujeres embarazadas que presenten un mayor riesgo de que el futuro bebé sufra defectos congénitos genético o cromosómicos, o ciertas malformaciones. La amniocentesis es aconsejable en los siguientes casos:

1- En los embarazos de mujeres con más de 35 años de edad. El riesgo de tener hijos con ciertos defectos congénitos cromosómicos aumenta con la edad de la mujer. El trastorno más común en ese caso es el síndrome de Down (una serie de anomalías físicas y mentales causadas por la presencia de un cromosoma de más). Según las estadísticas, uno de cada 1.250 niños cuyas madres tienen entre 20 y 30 años nacen con síndrome de Down; uno de cada 400 niños cuando la madre tiene 35 años de edad; y uno de cada 100 niños cuando la madre alcanza los 40 años.

2- En los embarazos de mujeres que anteriormente tuvieron un hijo con algún defecto congénito.

3- En los embarazos que necesiten pruebas de diagnóstico cuando se detecta, mediante análisis de sangre, la presencia de alfa feto proteína (AFP) y otras sustancias. Una baja concentración de esta sustancia sugiere una anomalía cromosómica (espina bífida, anencefalia). La amniocentesis, en esos casos, sirve para detectar y confirmar el diagnóstico.

4- En los embarazos de parejas con un histórico clínico familiar que indica que los hijos se exponen a un mayor riesgo de heredar un trastorno genético.

La amniocentesis no es recomendable a todas las mujeres embarazadas debido a un pequeño riesgo de aborto espontáneo. Se debe practicarla solamente bajo control y indicación médica.

Cómo se realiza la aminiocentesis

Amniocentesis del feto del la embarazada
A la mujer embarazada se le desinfecta el abdomen con una solución de yodo. Posteriormente, el médico, con la ayuda de un ultrasonido, introduce una aguja delgada y hueca por el abdomen y el útero para extraer una muestra del líquido amniótico. Se extrae de 15 a 30 ml. (una o dos cucharadas) del líquido, y se retira la aguja. La prueba dura apenas algunos minutos.
Según algunas mujeres la prueba es indolora. Otras experimentan calambres, alguna pérdida de sangre o de líquido amniótico, por lo que el médico normalmente recomienda descanso a la paciente durante varias horas después de la prueba.
Después de su extracción, el líquido es analizado en laboratorio durante una o dos semanas. Por lo general, los resultados se pueden conocer en tres o cuatro semanas.

¿Se puede fiar de los resultados de la amniocentesis?

No existe una prueba prenatal que pueda garantizar que un bebé nacerá sano al cien por ciento, ya que sólo es posible diagnosticar ciertos defectos congénitos antes del parto. Tres o cuatro de cada 100 niños nacen con algún defecto, aunque más del 95% de las mujeres de algo riesgo que se someten a una prueba de diagnóstico prenatal reciba la buena noticias de que su bebé no presenta trastornos. La precisión de la amniocentesis en el diagnóstico de anomalías cromosómicas (como es el caso del síndrome de Down) es altísima: entre el 99,4 y el 100%.

Fuente: guia infantil

sábado, 29 de enero de 2011

Como realizar el Masaje Perineal

Es la mejor forma de añadir elasticidad al perineo (zona comprendida entre tu vagina y tu ano) de cara al parto. Para que sea efectivo debes realizarlo al menos de 6 a 8 semanas antes de la fecha prevista de parto. Tienes que ser regular y hacerlo cada día de 5 a 10 minutos. No es fácil cuando tu tripa es gigante y no te ves nada bajo el ombligo. Usa un espejo para ayudarte o un ayudante. Tu pareja puede hacerlo por ti. Normalmente es más fácil si lo hace alguien por ti.
A algunas mujeres les resulta incómodo, a otras les gusta e incluso les excita. Cada mujer es única. Cada cuerpo es único como lo será cada bebé y cada parto. Pero para todas es beneficioso si se hace constantemente, relajadamente y con cuidado. Si tienes algún tipo de herida o problema en la zona debes preguntar a tu profesional de la salud antes de hacerlo.  Evita siempre la uretra (el orificio por donde haces pis) al masajear. Vacía la vejiga antes de empezar el masaje para estar más cómoda y tener los músculos pélvicos más relajados (recuerda que los músculos pélvicos son los que contraes cuando quieres mantener el pis, aunque nunca debes hacer la prueba mientras haces pis ya que puedes contraer infecciones, hazlo en cualquier otro momento.

  1. Si vas a masajearte tú sola busca una postura que te resulte cómoda antes de empezar. De pie levanta una de las piernas y apóyala en el retrete, por ejemplo. O sentada de espaldas apoyada en cojines, siempre con ayuda de un espejo, puedes hacerlo. Lo importante es que estés relajada y cómoda.
  2. Usa aceite de oliva virgen o algún otro aceite vegetal puro no contraindicado en embarazos. Nunca uses aceites perfumados. Cuida que las manos estén bien limpias y las uñas bien cortadas, sin ninguna aspereza que pueda dañarte. Si lo haces tú sola moja tu dedo pulgar e índice hasta que estén bien lubricados. No introduzcas tus dedos en el aceite para evitar infecciones. Mójalos bien poniéndolos debajo del chorro de aceite. Si lo hace tu ayudante debe mojar el dedo índice y corazón (si tiene alguna herida, roce, uña mal cortada, aspereza…que use guantes de goma/látex nuevos y limpios).
  3. Introduce tus dedos lubricados de 2cm a 4cm aproximadamente en tu vagina (la apertura vaginal por donde saldrá tu bebé y por donde fue engendrado). Presiona suavemente pero con firmeza hacia afuera, como estirando y desliza el masaje hacia el perineo (zona comprendida entre tu vagina y tu ano). Al llegar al punto más bajo de tu vagina presiona hacia bajo suavemente hasta que notes una ligera sensación de quemazón (esa sensación más intensa es la que sentirás cuando la cabeza de tu bebé esté a punto de nacer). Mientras sientes esa quemazón aprende a relajarte aún más y a concentrarte en la respiración. Este aprendizaje tiene incalculable valor para el parto. Luego sigue la “U” en dirección hacia arriba.Masaje Perineal
Cambia las direcciones siempre que quieras, de forma regular, hasta que completes los 5 minutos. Hidrata tus dedos todo lo que necesites pero ten mucho cuidado con la higiene para evitar infecciones.
Lo importante de este ejercicio es la regularidad. Al principio notarás que los tejidos están muy tensos pero poco a poco, con la práctica, notarás la diferencia y verás que son flexibles y elásticos. Si tienes cicatrices anteriores masajéalas para que estén bien hidratadas. Es importante que te relajes y que visualices la apertura, que imagines como será el parto, que imagines a tu bebé naciendo felizmente por tu vagina, elástica, suave, relajada. Si realizas el masaje tras el baño o la ducha también notarás que es más fácil el estiramiento.
El ejercicio requiere asiduidad, recuerda, cada día, desde las 6 u 8 semanas antes, 5 minutos. Todos los días. Las ventajas han sido probadas pero de nada sirve que te masajees si luego te obligan a empujar. No hay justificación, en ausencia de emergencia médica, para que alguien te obligue a empujar. Dar a luz no es un campeonato deportivo. No debes empujar al bebé, hay un reflejo en tu cuerpo que le ayudará a salir.  Lo que tienes que ser es paciente y estar relajada.
La relajación de la mamá juega un papel fundamental durante el masaje perineal como lo hará más tarde durante el parto. Para hacer la prueba tensa los músculos pélvicos mientras estás practicando el masaje perineal. Notarás que es doloroso e incómodo. Lo mismo ocurre durante el parto si no estás relajada. La relajación debe acompañar al masaje y al parto para que ambos sean efectivos y sin dolor. Esperando, respetando los ritmos, respirando, la elastina hará su función y, en un ambiente relajado, te abrirás como una flor, sin dolor, sin cortes, perpetuando lo que  las mujeres hacemos desde hace miles de años de forma instintiva.

Fuente: babog.org
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