miércoles, 7 de diciembre de 2011

PROXIMAMENTE PAGINA WEB

Hola a todos!

Proximamente publicaré un enlace con mi dirección de página web, básicamente colocaré todo el historial que tengo en este blog pero de manera más ordenada, de esta forma podrás llegar al artículo que deseas leer más rápidamente.

Espero que os guste!

PAM

sábado, 5 de noviembre de 2011

El cerebro del bebé (programa Redes, Eduard Punset)

El programa Redes de la televisión española, es un programa de divulgación científica que siempre trata temas muy interesantes, los cuales te dejan pensando. Su presentador Eduard Punset es autor de diversos libros sobre análisis económico y relfexión social, es además profesor, jurista, economista y divulgador científico.

Aquí os dejo  4 videos que hablan sobre el cerebro del bebé.
Que los disfruten!










miércoles, 2 de noviembre de 2011

Nuestro halloween casero

Lo prometido es deuda, aquí esta mi pirata preferido, vestido de Halloween. Al principio no quería disfrazarce, pero luego le entusiasmo la idea de convertirse en pirata, como no teníamos ningún disfraz improvisamos uno. Con un lapiz de los ojos de mamá hicimos el parche, bijotes y cicatriz y luego nos pusimos el pañuelo pirata!!
 Estaba feliz, salimos a la calle y a todo el que pasaba le decia con voz grave, SOY UN PIRATA!! luego llegamos a la plaza donde estaban todos los niños disfrazados y le entró un poco el miedo. Es que había cada cara que asustaba... pero luego superamos el miedo y lo pasamos fenomenal.

sábado, 29 de octubre de 2011

Apagar el Wi-Fi por la noche

Hace poco leí una nota sobre los efectos nocivos del Wi-fi, ya había oído hablar de ellos, pero la nota me dejo pensando. Por un lado decidí comenzar a apagar mi aparato de internet por las noches, pero luego con mi marido vimos cuantas señales wi-fi pasaban por mi casa, y los gráficos me asombraron. Más de 10 señales pasan por mi casa y algunas hasta son más fuertes que la nuestra. Que hacer entonces?
o bien debemos mudarnos al campo o bien debemos intentar concientizarnos, si todos  conociéramos los peligros que ocasiona las radiaciones emitidas por dicho aparato quizá  en algunos años logremos ser más cautos con este tipo de tecnologías.
Por eso quiero dejarles el artículo que leí días atrás.



Agustín Bocos (abogado ambientalista) explica para La Vanguardia  los efectos nocivos en la salud causados por una exposición prolongada y continuada en el tiempo a las radiaciones que emite el wi-fi.

¿Por qué hay que retirar el wi-fi de los colegios?
Emiten radiaciones electromagnéticas a una potencia muy elevada; las consecuencias son nocivas para todos, pero en especial para los niños, más vulnerables porque están en pleno desarrollo.

Inglaterra, Francia y Suecia los están retirando.
Sí, de escuelas, museos, bibliotecas y lugares públicos. La tecnología inalámbrica no está revisada por sanidad ni por ningún organismo que nos pueda decir qué potencia emite y cómo se controla esa emisión.

¿Hay estudios?
Existe un informe de acceso público, Bioiniciative, que resume más de 2.000 estudios internacionales. En la resolución del Consejo de Europa de mayo se recogen las conclusiones de este informe: los estudios vinculan la exposición prolongada a radiaciones electromagnéticas con ciertos tumores.

Radiaciones malignas, pero necesarias.
Para conectarse existen otros sistemas que permiten disfrutar de internet a través de la red eléctrica.

¿Qué dice la OMS?
Ha clasificado oficialmente este tipo de radiaciones como posible cancerígeno.

Si sumamos las radiaciones de los wi-fi de un edificio, debemos estar todos fritos.
Mi consejo es utilizar cable. Ya hay estudios que relacionan la hiperactividad, las cefaleas y el mal dormir infantil con estas ondas. ¿Para qué correr riesgos, si existen tecnologías alternativas sin riesgo?

Es el progreso.
En todo caso, hay que apagarlo por la noche, es lo mínimo.

¿Qué le llevó a dedicarse a estos temas?
Hace doce años, junto a un refugio de perros y gatos, en medio del campo, instalaron una antena de telefonía móvil. Me llamaron porque los animales estaban muy nerviosos, se autolesionaban y querían escapar.

¿Ganó el caso?
Sí, no tenían ni permiso. El siguiente caso, hace diez años, fue el del colegio García Quintana de Valladolid, en el que estaba personalmente implicado.

¿Sus hijos?Sí. Hubo cinco casos de leucemia. Cerca del colegio había un edificio plagado de antenas de telefonía en la azotea. Presentamos un escrito al Ayuntamiento explicando que había estudios que vinculaban la leucemia infantil con la radiación electromagnética. Queríamos saber la potencia de esas antenas.

El alcalde debió de preocuparse.
Se negó a recibirnos, dijo que éramos "unos padres histéricos". Pusimos una querella criminal por una supuesta prevaricación y contra las operadoras por contaminación ambiental. Ganamos, pero una niña murió.

¿Ha ocurrido en otros colegios?
Ahora mismo en un colegio de Pinto, en Madrid, hay varios casos, y en el Dos Hermanas, en Sevilla, hay cuatro casos.

Mala solución tienen, si queremos hablar por teléfono.
Se están investigando tecnologías alternativas de telefonía móvil sin microondas en Japón y EE.UU. Mientras, hay que utilizar el móvil con cautela, con el altavoz o con aparatitos que evitan las radiaciones, porque si te lo pones en el cerebro eres tú la antena.

Empiezan a aparecer casos de hipersensibilidad a las ondas electromagnéticas.
Y ya hay una sentencia que concede una incapacidad por ello, la Seguridad Social va a pagar a esa persona una pensión de por vida. Es el primer caso, pero me temo que va a haber muchos más.

La potencia que emiten estos aparatos ¿está controlada?
España permite 400 microvatios por centímetro cuadrado. Castilla-La Mancha, 0,1 microvatios; Catalunya, 200. En Nueva Zelanda, el nivel permitido es de 0,01, y en Nueva Gales del Sur, Australia, 0,001. Es como decir que en un lugar se puede ir a 200 kilómetros por hora y en otro a 100.000.

¿Y no tienen problemas de cobertura?
No. Entonces, ¿por qué someter a la población a tanta potencia si no se necesita? La normativa española no protege en absoluto a los ciudadanos, los niveles son muy altos, y si quisiéramos saber qué cantidad de radiación estamos recibiendo, sólo lo conseguiríamos poniendo una denuncia.

Uf.
No existe un sistema de control permanente y fiable que permita a los ciudadanos saber en todo momento las radiaciones a las que están expuestos.

Sería necesario.
La contaminación electromagnética se está incrementando a pasos de gigante en muy poco tiempo y no sabemos qué va a pasar, probablemente lo sepamos cuando las consecuencias sean irreversibles. La propia UE está instando a los estados a que reduzcan los niveles. Hoy se estipula que por encima de 0,1 hay peligro de daño sobre la salud.

¿Alguna iniciativa ciudadana?
La Universidad Politécnica de Madrid ha ideado un sistema de control permanente y de acceso libre para todos los ciudadanos de Leganés a través de internet y de una pantalla gigante en el Ayuntamiento.

¿En qué punto está?
Las operadoras pusieron un recurso, y se dictaminó la suspensión cautelar. Yo defiendo a la federación de vecinos, y hemos recurrido. Esperemos que estos sistemas se generalicen, porque los ciudadanos tenemos derecho a saber.

jueves, 27 de octubre de 2011

Halloween o Noche de brujas

Un poco de historia

Cuenta la leyenda que la noche de Halloween (al ser víspera del día de todos los Santos) la puerta que separa el mundo de los vivos del Más Allá se abre y los espíritus de los difuntos hacen una procesión en los pueblos que vivían.
En esta noche los espíritus visitan la casa de sus familiares, los aldeanos, deben poner una vela en la ventana de su casa por cada difunto que haya en su familia, de esta manera los espíritus no los molestarán, de lo contrario les hacen caer en terribles pesadillas.

Originalmente el Truco o trato (en inglés "Trick-or-treat") era una leyenda popular de origen céltico según la cual no solo los espíritus de los difuntos eran libres de vagar por la Tierra la noche de Halloween, sino toda clase de entes procedentes de todos los reinos espirituales. Entre ellos había uno terriblemente malévolo que deambulaba por pueblos y aldeas, yendo de casa en casa pidiendo precisamente "truco o trato". La leyenda asegura que lo mejor era hacer trato, sin importar el costo que éste tuviera, pues de no pactar con este espíritu (que recibiría el nombre de Jack O'Lantern, con el que se conocen a las tradicionales calabazas de Halloween) él usaría sus poderes para hacer "truco", que consistiría en maldecir la casa y a sus habitantes, dándoles toda clase de infortunios y maldiciones.
Como protección surgió la idea de crear en las calabazas formas horrendas, para así evitar encontrarse con dicho espectro.
 En la actualidad, los niños se disfrazan para la ocasión y pasean por las calles pidiendo dulces de puerta en puerta. Después de llamar a la puerta los niños pronuncian la frase "truco o trato", "truco o dulce" o "travesura o dulce" (proveniente de la expresión inglesa trick or treat). Si los adultos les dan caramelos, dinero o cualquier otro tipo de recompensa, se interpreta que han aceptado el trato. Si por el contrario se niegan, los chicos les gastarán una pequeña broma, siendo la más común arrojar huevos o espuma de afeitar contra la puerta.
 Esta fiesta suele celebrarse principalmente en Estados Unidos, Canadá, norte de México, Irlanda y Reino Unido, aunque poco a poco vamos viendo como diferentes países se hacen eco de dicha festividad.

Nosotros
En mi caso particular, nunca festejé la noche de brujas, ni cuando vivía en Argentina, ni ahora que estoy en España. Pero este año es particularmente diferente, mi pequeño ya casi tiene los 3 años y el otro día mientras caminábamos veíamos vidrieras adornadas con calabazas de halloween y me preguntó que era. Le expliqué que era una noche donde la gente salía disfrazada y la idea (como no) le entusiasmó. Algunos días me dice que quiere tener una calabaza en casa, otras veces me dice que le asusta, asique no se si este año haremos la calabaza, pero lo más probable es que nos disfracemos. Me gusta adoptar fiestas y tradiciones de otros lugares, principalmente si el lema es ¨pasar un buen rato¨. Porque no? Si nos decidimos a disfrazarnos prometo subir algunas fotos.
De momento les dejo un video explicativo de como preparar una verdadera calabaza de Halloween, a ver si os animais.

martes, 25 de octubre de 2011

Colecho, lactancia y Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL)

El antropólogo James Mackenna, de la Universidad estadounidense de Indiana, publicó dos estudios en 1997 en la revista Pediatrics. Controló con monitores en laboratorio el sueño de madres dormidas con sus bebés. Se trataba de establecer las diferencias entre los bebés solitarios y los que dormían acompañados. Se registraron las ondas cerebrales (EEG), los movimientos de los ojos, el mentón, tono muscular, la respiración y el ritmo cardíaco. Los movimientos de ambos se registraron mediante una cámara de infrarrojos. Los resultados fueron asombrosos: madre y bebé cuando duermen juntos están  sincronizados, los movimientos y la respiración de cada uno afectan al otro.
Los bebés tienen un patrón de sueño distinto al de los adultos. Presentan más y mayores períodos de sueño ligero llamado REM (en inglés Rapid Eye Movement), caracterizado por movimientos rápidos de los ojos. Hay cuatro niveles diferentes de REM, numerados del 1 al 4. El sueño profundo se produce en los niveles 3 y 4. Los bebés pueden experimentar episodios de apnea que pueden durar hasta 15 segundos pero, si el mecanismo automático de la respiración no se dispara, el niño se despierta y reinicia su respiración sin problema alguno. Esto es fácil si se encuentra en un período de sueño ligero, por ello los bebés no duermen profundamente como los adultos. Necesitan estar alerta para mantenerse vivos.
Según Mackenna, el roce, el movimiento, el sonido de la respiración, la temperatura, el intercambio de gas carbónico y las vocalizaciones del sueño del acompañante del bebé ejercen una influencia positiva.
La sincronización entre los ciclos de sueño mamá-bebé cuando duermen cerca y comparten la misma cama aumenta la presencia de fases REM en ambos, incrementando así la alerta de la madre y la sensibilidad del bebé a cualquier movimiento de su madre, ayudando a disminuir y corregir los episodios de apnea. El SMSL se presenta más en niños varones, con peso inferior al normal, prematuros, y entre los tres y cuatro meses de edad.


Palabras clave


COLECHO: Dormir junto al bebé, compartiendo la misma cama.



COHABITACIÓN NOCTURNA: Cuando el bebé duerme en la misma habitación que los padres pero no en su misma cama.


SÍNDROME DE MUERTE SÚBITA DEL LACTANTE (SMSL): Se cree que es un fallo respiratorio, una incapacidad del bebé para emerger del sueño (profundo, probablemente) y asumir la respiración después de un episodio de apnea.

El medio y el ambiente de crianza podrían tener relación con el SMSL

En los últimos años, el simple acto de cambiar la posición del niño para dormir ha disminuido significativamente la proporción de SMSL. 
En un principio, los expertos decían que era conveniente poner al bebé boca abajo a fin de que no se ahogara con su propio vómito. Pero la baja incidencia del SMSL en relación con la posición supina aconsejó que los padres acostaran al bebé boca arriba. El cambio fue espectacular. En el Reino Unido se produjo una reducción del 90% de los casos entre 1981 y 1992; en Holanda, Australia y Nueva Zelanda la reducción fue de un 50%. En EEUU fue menor, porque este cambio ha sido menos publicitado y menos aceptado. A diferencia de la postura boca abajo, la postura boca arriba favorece el aumento de las fases de sueño ligero, por lo que es más fácil que el bebé se despierte después de un episodio de apnea.

La posición del bebé puede influir y nos ayuda a explicar por qué las culturas no occidentales están menos afectadas por el SMSL. En estas culturas, los bebés duermen con la madre y maman a voluntad durante la noche. La investigación de Mackenna ha demostrado que, cuando la madre acuesta al bebé consigo, siempre lo pone boca arriba. Esta posición le permite darle el pecho y vigilarle con más facilidad; además, el bebé se mueve con mayor libertad. 
La alimentación materna, por sí sola, también protege frente al SMSL, porque la lactancia nocturna frecuente combate la hipoglucemia y asegura que la madre esté atenta. Naturalmente, las madres no eligen la posición supina porque evite el SMSL, sino porque les parece natural. 
Algunos estudios han demostrado que el colecho es una práctica que puede aumentar la incidencia de SMSL, pero sólo en determinadas circunstancias, tales como: 

  • Que la madre sea fumadora y haya fumado durante el embarazo. 
  • Que los padres consuman alcohol o drogas. 
  • Que el colecho se produzca en condiciones de hacinamiento. 

Es difícil globalizar el concepto de que el colecho es una práctica peligrosa cuando se realiza culturalmente en la mayoría de comunidades del mundo con excepción de los países industrializados, aunque era lo habitual hasta el siglo XIX. 

Conclusiones:

Estudios científicos demuestran que el contacto cercano durante el sueño entre el bebé y sus padres tiene beneficios, que incluyen:
  • Despertares sincronizados entre ambos
  • Una mejor estabilidad cardiorespiratoria y oxigenación de los niños
  • Menores episodios de llanto
  • Mejor termorregulación
  • Mayor prevalencia y duración de la lactancia materna
Está científicamente demostrado que la lactancia materna por sí misma es un factor de prevención del SMSL. 
Al facilitar la lactancia materna, el colecho ayuda a prevenir el SMSL. 
El colecho en sí mismo, así como la cohabitación nocturna, sincronizan los ciclos de sueño madre/bebé,  por lo que previenen el SMSL. 
El colecho no aumenta la incidencia de SMSL, salvo quizás en circunstancias muy especiales (madre que fume durante el embarazo y en presencia del bebé, bajo el efecto de drogas o somníferos, en condiciones de hacinamiento). 

Recomendaciones:

En base a los resultados de los estudios citados, es importante que las madres reciban información adecuada que les permita tomar decisiones conscientes y responsables sobre la crianza de sus hijos.
Por ello deberían ser informadas sobre:
Las medidas preventivas del SMSL y de los factores de riesgo potenciales.
Las ventajas del colecho y la lactancia prolongada, siguiendo las recomendaciones de la OMS y la UNICEF.
El hecho de que los bebés no están capacitados para dormir solos hasta que son lo bastante maduros para reaccionar ante un fallo respiratorio durante la fase de sueño profundo.

Apéndice: El sueño en distintas culturas 

La incidencia más baja de SMSL ocurre en los países asiáticos, especialmente en Japón y Hong Kong, donde el colecho está incorporado culturalmente desde antaño. También cabe mencionar la baja incidencia del SMSL respecto al resto de la población en algunas áreas de Londres habitadas por inmigrantes de Bangladesh, que conservan la costumbre de colechar.
Las autoridades de Nueva Zelanda recomiendan oficialmente que, al menos durante el primer año de vida, los niños duerman en la habitación de sus padres, aunque sea en su propia cuna, a partir de los estudios realizados por Mitchell y col. (Lancet 1996; 347:7), que muestran una clara reducción de SMSL en relación con el colecho. 
La mayor tasa de muertes por SMSL se da en Estados Unidos: dos de cada 1000 nacidos con vida (casi uno por hora). Estados Unidos es uno de los países occidentales en los que existe más rechazo cultural hacia la práctica del colecho.

Fuente: albA LM

lunes, 10 de octubre de 2011

Semana internacional de la crianza en brazos 2011

Con motivo de la semana mundial de la crianza en brazos que se celebra del 10 al 16 de octubre, quiero compartir con vosotros un video de Carlos Gonzalez que habla del tema de tomar a los niños en brazos y el dejarlos llorar, un video que nos invita a la reflexión.
En mi caso particular, siempre he llevado a mi hijo en brazos, para mi era fundamental, tenerlo cerca y no dejarlo llorar, jamás pense que se mal acostumbraría, sabía y sentía como madre que debía estar ahí cuando me necesitaba, que no era saludable ni para él, ni para mi, dejarlo llorar u obligarlo a quedarse sentado en un cochecito si no quería. Porque como dice Laura Gutman ¨nadie pide lo que no necesita¨. Asique en un primer momento lo llevaba en brazos (no sabía donde conseguir un fular) y más tarde usé una bandolera y ahora llevo a mi bebé en una mochila. Hasta cuando ?? hasta que querramos, hasta que lo necesite... hasta siempre...



Les dejo unas fotitos nuestras usando portabebés.





viernes, 16 de septiembre de 2011

Las escuelas matan la creatividad

Las escuelas nos ayudan a conseguir un futuro seguro? o siemplemente nos va adoctrinando para pensar todos de la misma manera ,nos lleva a un desconocimiento propio de los  seres individuales que somos, nos invita a pensar de manera lineal, sin darnos el lugar para observarnos y ver cuales son nuestros gustos y preferencias.
Las escuelas ayudan realmente?
Es importante que como padres reflexionemos sobre como queremos que sea la educación de nuestros hijos, porque son muchas las horas que ellos pasan en esos lugares, que deseamos realmente para ellos?
Hoy quiero dejarles un video muy interesante que invita a la reflexión.

viernes, 9 de septiembre de 2011

El sueño infantil, mitos y realidades


8 Hechos sobre el sueño de los niños que todos los padres deberían   conocer

1-. COMO DUERME USTED: después de vestirse o desvestirse para ir a la cama, la mayoría de los adultos se ayudan a si mismos a relajarse para el sueño, mediante varios rituales: leer, escuchar música, ver TV o teniendo sexo. (NOTA: supongo que se refiere a los que no tienen hijos, porque los que los tenemos no tenemos rituales, entramos en coma, y tenemos poco sexo en general). A medida que usted cae dormido, sus centros cerebrales superiores comienzan a descansar, permitiéndole entrar en una fase de sueño profundo llamada fase NO- REM (REM = movimientos oculares rápidos). Su cuerpo y mente están relajados durante este periodo de sueño, su cuerpo está quieto, su respiración es pausada y regular, sus músculos están flojos. Después de aproximadamente una hora y media en este estado de sueño, su cerebro comienza a despertar y trabajar, lo que le saca a usted del sueño profundo, y pasa a una fase de sueño ligero o activo, llamado sueño REM (movimientos oculares rápidos). Durante esta fase, sus ojos se mueven bajo los párpados, mientras su cerebro trabaja. Usted sueña, se da vueltas y puede incluso colocar las mantas, sin despertarse por completo. Es durante esta fase cuando usted puede despertarse por completo para, por ejemplo, ir al baño, y luego volver a la cama y volver a dormirse. Estos ciclos se alternan cada dos horas a lo largo de la noche, de forma que un adulto medio duerme unas 6 horas en sueño profundo y 2 en sueño ligero la lo largo de la noche. (NOTA: para completar la información os diré que en los primeros ciclos predomina el sueño profundo y a medida que pasa la noche se hace más largas las fases de sueño ligero). Por tanto, usted no duerme profundamente toda la noche, aunque le pueda parecer que lo hace.

2-. COMO ENTRAN LOS NIÑOS EN EL SUEÑO: está usted acunando, paseando o dando el pecho a su bebé, y sus párpados comienzan a cerrarse, y su cuerpo a relajarse en sus brazos. Sus ojos se cierran por completo, pero sus párpados continúan teniendo pequeñas contracciones y su respiración es irregular. Sus manos están flexionadas y puede que haga algunos gestos involuntarios con la cara, llamadas “muecas del sueño”. Puede incluso continuar succionando de forma parecida a un “aleteo”. Justo en el momento en que usted se flexiona para depositar a su bebé “dormido” en la cuna, para intentar salir silenciosamente de la habitación, se despierta y llora. Esto es así porque no estaba completamente dormido. Estaba aún en fase de sueño ligero cuando le puso en la cuna. Ahora pruebe a dormir a su hijo como lo haga habitualmente, pero hágalo durante un tiempo más largo (aproximadamente 20 minutos). Usted se dará cuenta que las muecas desaparecen, y la respiración del bebé se vuelve pausada y profunda, y sus músculos se relajan por completo: sus manos se abren, sus brazos y hombros cuelgan pesados: señales de sueño profundo. El niño está ahora en una fase de sueño profundo, permitiendo que usted pueda posarlo, respirando con satisfacción, porque el bebé ya está dormido.

Primera lección de “ser padres por la noche”: los bebés necesitan que se les duerma, no solamente que se les deje para que se duerman. Algunos bebés pueden ser dejados somnolientos y se dormirán solos, otros necesitan que sus padres les ayuden a dormirse.
La razón es que, mientras los adultos entramos directamente en la fase de sueño profundo, los niños en los primeros meses entran primero en una fase de sueño superficial. Y tras 20 minutos o más, gradualmente entran en fase de sueño profundo, del cual ya no es tan fácil despertarles. Como probablemente sabrá por experiencia, si usted trata de poner apresuradamente a su hijo en la cama durante este periodo inicial de sueño ligero, habitualmente se despiertan. Con algunos meses más algunos bebés entran con más rapidez en la fase de sueño profundo. Aprenda a reconocer las fases de sueño de su hijo. Espere a que esté profundamente dormido antes de cambiarlo de ubicación.


3-. LOS CICLOS DE SUEÑO DE LOS BEBÉS SON MÁS CORTOS QUE LOS SUYOS: permanezca “adorando” a su bebé dormido y observe su sueño. Alrededor de una hora después de haberse ido a dormir, comienza a estirarse y moverse. Sus párpados aletean, hace muecas, respira de forma irregular y los músculos se tensan. Está volviendo a entrar en una fase de sueño ligero. El tiempo de pasar del sueño profundo al ligero es un periodo vulnerable del sueño, en el que muchos bebés se despiertan si alguna circunstancia les preocupa o incomoda (como el hambre). Si el bebé no se despierta, pasará por esta fase de sueño ligero durante los siguientes 10 minutos y posteriormente entrará de nuevo en el sueño profundo. Los ciclos de sueño de los adultos duran una media de 90 minutos, los de los niños son más cortos (50-60 minutos) así que tienen un periodo de sueño vulnerable cada hora o menos. Si cuando el bebé está en esta fase usted deposita una mano consoladora en su espalda o canta una nana suave, o si el la siente próxima a el porque duerme con usted, pasará este periodo sin despertarse.

Segunda lección de “ser padres por la noche”: algunos bebés necesitan que les ayuden para volverse a dormir.
Hay algunos niños que pueden pasar este periodo sin despertarse, y que, si se despiertan, pueden relajarse a si mismos para volverse a dormir. Otros necesitan una mano amiga, voz o pecho para entrar de nuevo en el sueño profundo. De estos simples hechos sobre el sueño, se deduce que uno de los objetivos de los padres por la noche es crear un entrono para dormir que ayude al bebé a pasar estos periodos vulnerables sin despertarse, para que entre de nuevo en la fase de sueño profundo.


4-. LOS BEBÉS NO DUERMEN TAN PROFUNDAMENTE COMO USTED: no solamente les lleva más tiempo dormirse y tienen periodos de sueño vulnerable con más frecuencia, sino que además, el sueño ligero dura el doble que el de un adulto. A primera vista esto no parece honrado para los padres cansados de cuidar al niño todo el día. Pero si consideramos el principio de desarrollo que dice que los bebes duermen (o no ) de la forma en que lo hacen por una razón vital, puede sernos más fácil entender las necesidades de sueño de su hijo, y desarrollar una forma de ser padres por la noche que ayude, en lugar de dañar los ritmos naturales de sueño de su hijo. Por esto estoy en contra de los “entrenadores de sueño”, que anuncian una variedad de técnicas diseñadas para que el bebé duerma toda la noche, a un precio, y con un riesgo.

5-. LOS DESPERTARES NOCTURNOS TIENEN BENEFICIOS PARA LA SUPERVIVENCIA: en los primeros meses, las necesidades de los bebés son las más altas, y su capacidad de comunicación la más baja. Suponga que un bebé durmiera profundamente durante la mayor parte del tiempo. Algunas de sus necesidades básicas quedarían descubiertas. Los bebés pequeños tienen estómagos pequeños, y la leche materna se digiere con rapidez. Si el estímulo del hambre no le despertara con facilidad, no sería bueno para su supervivencia. Si la nariz del bebé estuviera obstruida y no pudiera respirar, o tuviera frío o necesitara calor y su estado de sueño fuese profundo de forma que no pudiera comunicar sus necesidades, su supervivencia estaría comprometida.
Una cosa que hemos aprendido en nuestra práctica como pediatras es que los bebés hacen lo que hacen porque están diseñados así. En el caso del sueño de los niños, las investigaciones sugieren que el sueño activo protege a los bebés. Suponga que su bebé durmiera igual que un adulto, es decir, predominantemente con sueño profundo. Suena maravilloso. Para usted, puede, pero no para un bebé. Suponga que el bebé tiene necesidad de calor, comida o tiene obstruida la vía aérea, y que el sueño es tan profundo que no le permite actuar para corregir esto problemas. Su bienestar estaría en peligro. Aparentemente los bebés vienen configurados con unos patrones de sueño que les permiten despertarse en respuesta a circunstancias que afectan a su bienestar. Creemos, y los investigadores lo confirman que las frecuentes fases de sueño REM (activo) sirven a intereses psicológicos de los bebés en los primeros meses, cuando su bienestar está más amenazado.

Tercera lección de “ser padres por la noche”: intentar que un bebé duerma demasiado profundamente demasiado pronto puede no ser lo mejor en términos de desarrollo del bebé. Por esto, los nuevos padres vulnerables a los “entrenadores de sueño” no deberían sentirse presionados para hacer que sus bebés duerman demasiado profundamente demasiado pronto.


6-.LOS DESPERTARES NOCTURNOS SON BENEFICIOSOS ARA EL DESARROLLO: los investigadores del sueño creen que los bebés duermen más “inteligentemente” que los adultos. Teorizan que el sueño ligero ayuda al cerebro a desarrollarse, ya que es cerebro no descansa durante el sueño REM. De hecho el flujo sanguíneo al cerebro casi es el doble durante las fases REM. 8este incremento de flujo es particularmente evidente en las áreas cerebrales que controlan automáticamente la respiración). Durante el sueño REM el cuerpo incrementa la síntesis de ciertas proteínas de los nervios, los bloques de construcción del cerebro. También se cree que el aprendizaje ocurre durante las fases activas del sueño. El cerebro puede usar este tiempo para procesar la información adquirida mientras estamos despiertos, guardando aquello que es útil y descartando lo que no lo es. Algunos investigadores del sueño, creen que el sueño REM actúa autoestimulando el cerebro en desarrollo, proveyendo imágenes beneficiosas que promocionan el desarrollo mental. Durante esta fase de sueño ligero, los centros superiores del cerebro se mantienen operativos, mientras que en el sueño profundo estos están en silencio. Es posible que durante esta etapa de crecimiento cerebral rápido (los cerebros de los bebés alcanzan el 70% del tamaño adulto durante los primeros dos años) el cerebro necesite continuar funcionando durante el sueño para desarrollarse. Es interesante anotar que los bebés prematuros pasan el 90% de sus horas de sueño en sueño REM, posiblemente para acelerar el crecimiento cerebral. Como puede ver, el periodo de la vida en el que los humanos duermen más y en el que el cerebro se desarrolla más rápidamente, es también cuando más sueño activo se tiene.

7-.MIENTRAS CRECEN, LOS BEBÉS ALCANZAN LA MADUREZ EN EL SUEÑO: “vale”, dirá usted, “entiendo este diseño en desarrollo, pero ¿Cuándo dormirá mi bebé toda la noche?”. La edad a la que los bebés se asientan (es decir: se van a dormir con facilidad y permanecen dormidos) varía ampliamente de unos niños a otros. En los primeros tres meses, los bebés pequeñitos rara vez duermen más de 4 horas seguidas, sin necesitar alimento. Los bebés pequeños tienen estómagos pequeños. Suelen dormir un total de 14-18 horas al día. Desde los 3 a los 6 meses muchos bebés comienzan a establecerse: están más despiertos por el día y algunos pueden dormir periodos de 5 horas. Es esperable en este periodo uno o dos despertares nocturnos. También observará en este periodo que las fases de sueño profundo se alargan. Los periodos vulnerables para los despertares nocturnos disminuyen y los bebés entran en el sueño profundo más rápidamente. Esto se llama maduración del sueño.

Lección 4 de “ser padres por la noche”: un hecho importante a recordar es que los hábitos de sueño de su bebé son más un reflejo de su temperamento (del bebé) que del estilo de crianza que halla elegido. Mantenga en su mente que otro padres habitualmente exageran lo que duermen sus hijos, como si eso fuera una marca de buena paternidad, que no lo es. No es su culpa que el bebé se despierte.


8-. BEBÉS QUE CONTINÚAN DESPERTÁNDOSE: cando los bebes maduran a estos patrones similares al adulto de sueño, varía de unos a otros. De forma que mientras la mayoría de bebés alcanza esta madurez en algún momento durante la segunda mitad del primer año, muchos continúan despertándose. ¿La razón? estímulos dolorosos como catarros, erupción de los dientes se hacen más frecuentes. Adquisición de hitos del desarrollo como sentarse, gatear y caminar puede llevar a los bebés a practicar estas habilidades durante la noche. Después entre el año y los dos años, cuando el bebé comienza a superar estos estímulos, comienzan otras causas como la angustia de separación y las pesadillas.

De todas formas, aunque comprenda la razón por la cual los bebés son propensos a despertarse, se da cuenta que sigue siendo importante para los padres y los bebés tener un sueño reparador por las noches, de otro modo, el bebé, los padres y su relación no irán bien.


Fuente: dormir sin llorar

martes, 6 de septiembre de 2011

Comprar en lugar de vincularse


No es fácil vincularnos y permanecer muchas horas a solas con los niños pequeños. Por eso solemos convertir los momentos de “estar juntos” en momentos de “consumo” compartido. La “compra” del producto que sea opera como mediador en la relación entre los niños y nosotros.

El objeto mediador puede ser la televisión, el ordenador, los jueguitos electrónicos, salir de compras a la juguetería, al pelotero, al centro comercial o a lo sumo ir a ver un espectáculo (que pueden ser maravillosos y necesarios en sí mismos). Pero conviene reflexionar sobre cómo los adultos utilizamos los elementos de consumo social para paliar la dificultad que supone la relación con el niño, es decir la permanencia, la mirada, el juego y la disponibilidad emocional.
Cuando un niño nos pide tiempo para jugar, o mirada para que nos extasiemos por un descubrimiento en su exploración cotidiana, cuando nos solicita presencia para permanecer a su lado o que nos detengamos un instante para que pueda recoger una piedra del suelo; solemos responder ofreciendo una golosina, una promesa o un juguete porque estamos apurados. El niño poco a poco va aprendiendo a satisfacer sus necesidades de contacto a través de objetos, y muchas veces a través de alimentos con azúcar.

Todos los adultos sabemos que mientras un niño come algo dulce, no molesta. Y también sabemos que en la medida en que esté hechizado por la televisión, tampoco molesta. Si aprende a jugar con el ordenador, molesta menos aún. Y si necesitamos salir a la calle en su compañía, en la medida que le compremos algo, lo que sea, estará tranquilo y nos permitirá terminar con nuestros trámites personales mientras dura la fugaz alegría por el juguete nuevo.

Los niños aprenden que es más fácil obtener un objeto o algo para comer (generalmente muy dulce o muy salado) y de ese modo desplazan sus necesidades de contacto y diálogo hacia la incorporación de sustancias que “llenan” al instante. Tienen la falsa sensación de quedar satisfechos, aunque esa satisfacción dura lo que dura un chocolate. Es decir, muy poco tiempo. Por eso los niños volverán a pedir –o a molestar a ojos de los adultos- y en el mejor de los casos volverán a recibir algo que se compra, con la debida descalificación de sus padres por ser demasiado pedigüeños o faltos de límites. Es un modelo que repiten hasta el hartazgo, porque funciona: creen que necesitan estímulo permanente, consumo permanente y rápida satisfacción.

A esta altura, los niños han olvidado qué era lo que estaban necesitando verdaderamente de sus padres. Ya no recuerdan que querían cariño, ni atención, ni mimos, ni palabras amorosas. Ya no registran que era “eso” lo que estaban necesitando.

Nosotros los padres también consumimos para calmar nuestra ansiedad y nuestra perplejidad al no saber qué hacer con un niño pequeño en casa. La cuestión es que nos vinculamos con el niño sólo en la medida en que hay algo para hacer, y si es posible, algo para comprar o comer. Y si el niño puede hacer “eso” solo, sin necesidad de nuestra presencia, mejor aún. Sólo basta mirarnos unos a otros un domingo en un centro comercial cualquiera, en cualquier ciudad globalizada.
Esta dinámica de satisfacción inmediata a falta de presencia afectiva, somete a los niños a una vorágine de actividades, corridas, horarios superpuestos y estrés, que nos deja a todos aún más solos. No nos damos la oportunidad de aprender a dialogar, nos olvidamos de los tiempos internos y pasamos por alto nuestro sutil compás biológico.

¿Qué podemos hacer? Pues bien, podemos buscar buena compañía para permanecer con los niños en casa, sin tanto ruido ni tanto estímulo. Amparadas por otros adultos, es posible permanecer más tiempo en el cuarto de los niños, simplemente observándolos. No es imprescindible jugar con ellos, si no sabemos hacerlo o si nos resulta aburrido. Pero si no logran ser creativos aprovechando nuestra presencia, basta con acercarles una propuesta, unos lápices de colores, una invitación a cocinar juntos, o a revolver las fotos del pasado. En fin, siempre hay algo sencillo para proponer, ya que “eso” que haremos será la herramienta para alimentar el vínculo. Y los niños generalmente aceptan gustosos.

Cuando estamos en la calle con los niños, podemos “desacelerar” y darnos cuenta que no pasa nada si tardamos más tiempo en realizar las compras o los trámites. Porque de ese modo cada salida puede convertirse en un paseo para los niños y en un momento pleno y feliz para nosotros. Si somos capaces de detenernos ante una vidriera que les llama la atención, si una persona los saluda y nos otorgamos el tiempo de sonreírle o bien si nos sentamos un ratito en la vereda porque sí, porque pasó una hormiga, algo habrá cambiado en la vivencia interna de los niños. Esos cinco minutos de atención significan para nuestros hijos que ellos nos importan, que el tiempo está a favor nuestro y que la vida es bella desde el lugar donde ellos la miran. Estamos diciéndoles que nada nos importa más en este mundo que mirarlos, que deleitarnos con la vitalidad y la alegría que despliegan y que los amamos con todo nuestro corazón.

Toda la dedicación y el tiempo disponible que no reciban de nosotros, los obligará a llenarse de sustitutos, y luego creerán que sin esas sustancias o esos objetos no pueden vivir. La realidad es que no podemos vivir sin amor. Todo lo demás, importa poco.

Laura Gutman

sábado, 20 de agosto de 2011

Esfínteres, control y autoritarismo


SI ESTUVIÉRAMOS EN UNA ISLA DESIERTA CON NUESTROS NIÑOS, Y CONTEMPLÁRAMOS AL BEBÉ HUMANO, CON LA MISMA CELERIDAD CON LA QUE OBSERVAMOS A LOS ANIMALES, CONSTATARÍAMOS QUE EL CONTROL DE ESFÍNTERES REAL SE PRODUCE MUCHO MÁS TARDÍAMENTE DE LO QUE NUESTRA SOCIEDAD OCCIDENTAL TIENE GANAS DE ESPERAR. LAMENTABLEMENTE, EN LUGAR DE EXAMINAR CUIDADOSAMENTE CÓMO SUCEDEN LAS COSAS, ELABORAMOS TEORÍAS QUE LUEGO PRETENDEMOS IMPONER ESPERANDO QUE FUNCIONEN.

Hemos impuesto a los niños el control de esfínteres alrededor de los dos años de edad, con lo que este tema se ha convertido en todo un problema. Si observáramos sin prejuicios el proceso natural, estaríamos ante la evidencia de que los niños humanos la realizan después de los tres años, algunos después de los tres años y medio, o incluso después de los cuatro años. ¡Qué importa!

Sin embargo los adultos -sin pedir permiso a los niños-  ¡Les sacamos los pañales mucho antes! Esto significa que les arrebatamos el sostén, la contención, la seguridad, el contacto, el olor, agregándoles la exigencia de una habilidad para la cual no están aún maduros. Que el niño nombre “pis” o caca” no significa que cuente con la madurez neurobiológica para controlar dicha función.

Sacar los pañales  porque “llegó el verano”, decidir que ya tiene dos años y tiene que aprender,  responde a la incomprensión de la especificidad del niño pequeño y de la evolución esperable de su crecimiento. Cabe preguntarnos  porqué los adultos estamos tan ansiosos  y preocupados por la adquisición  de esta habilidad,  que como otros aspectos en el desarrollo normal de los niños, llegará a su debido tiempo, es decir cuando el niño esté maduro.

Controlar esfínteres no se aprende por  repetición, como leer y escribir. Se  adquiere naturalmente cuando se está listo, como la marcha o el lenguaje verbal.

Ahora bien, si no estamos dispuestas a rendirnos ante la sabiduría del tiempo interno de cada niño,  las mamás lucharemos contra los pis que se escapan, las bombachas y calzoncillos mojados, las sábanas y colchones al sol, los pantalones interminables para lavar, mientras acumulamos rencor, hastío y mal humor en la medida que creamos que nuestros hijos “deberían haber ya aprendido”. En cambio, si dejamos a los niños en paz, después de los tres años, o cerca de los cuatro años, (sin olvidar que cada niño es diferente) simplemente un día estará en condiciones de reconocer, retener, esperar, ir al baño, sin más trauma y sin más vueltas que lo que es: controlar con autonomía los esfínteres.

A mi consultorio llegaron durante años niños con problemas de enuresis de 5, 6, 7, 8 años e incluso de mayor edad. La mayoría de ellos, se hacen pis sólo de noche, mientras duermen. Invariablemente les han sacado los pañales alrededor de los dos años. Los casos de enuresis son muy frecuentes, pero habitualmente no nos enteramos porque de eso no se habla. Total quedan como secretos de familia. He comprobado que cuando las mamás aceptan mi sugerencia de volver a ponerles pañales (caras de horror), los niños los usan el mismo lapso de tiempo que hubiesen necesitado desde el momento en que se los sacaron hasta que hubiesen podido controlar esfínteres naturalmente. Como si recuperaran exactamente el mismo tiempo que les fue quitado. Y luego, sencillamente se acaba el “problema”. Hay padres que opinan que “es contradictorio volver a poner un pañal una vez que se tomó la decisión de sacarlo”. En realidad en la vida probamos, y damos marcha atrás si es necesario y saludable. Simplemente diremos: “creí que estabas listo para controlar los esfínteres, pero obviamente me equivoqué. Te voy a poner el pañal para que estés cómodo, y cuando seas un poco mayor, estarás en mejores condiciones para lograrlo”. Es sólo sentido común. Se alivian las tensiones y finalmente el control de esfínteres se encausa.

Los niños -frente a la demanda de los adultos- hacen grandes esfuerzos para controlar sus esfínteres, pero  ante cualquier dificultad emocional -por pequeña que sea-  se derrumba el esfuerzo desmesurado y se escapa el pis. Luego vienen las interpretaciones: “me tomó el tiempo”,  “me lo hace a propósito”, “él sabe controlar pero no quiere”.

Entiendo la presión social que sufrimos las mamás.  Hay jardines de infantes que no aceptan niños en salas de tres años con pañales. Hay pediatras, psicólogos, y otros profesionales de la salud, además de suegras, vecinas y amigos bienintencionados que opinan y se escandalizan. Pero es posible sortearla con un poquito de imaginación: los pañales son descartables, baratos y anatómicos, lo que les permite a los niños ir a jugar, ir a un cumpleaños, al jardín, sin tener que pasar por la humillación de mojarse en todos lados. Hay quienes no quieren ir al jardín a causa de la probabilidad de hacerse pis. Otros se vuelven tímidos, otros especialmente agresivos mojando cuanta alfombra encuentran a su paso.

Por otra parte, hacer “pis” no es lo mismo que desprenderse de la “caca”.  Muchos niños que controlan perfectamente el pis, piden el pañal para hacer caca.  Es importante que les ofrezcamos lo que están pidiendo, porque nadie pide lo que no necesita. ¿Cuál es el motivo para negárselo?

Yo espero humildemente que alguna vez  nos demos cuenta del grado de violencia que ejercemos contra los niños, envueltos en exigencias que no pueden  satisfacer y que se transforman luego en otros síntomas (angustias, terrores nocturnos, llantos desmedidos, enfermedades, falta de interés) que hemos generado los adultos sin darnos cuenta.

Acompañar a nuestros hijos es aceptar los procesos reales de maduración y crecimiento.

Y si sentimos rechazo por algún aspecto, entonces preguntémosnos qué nos pasa a nosotros con nuestros excrementos, nuestros genitales y nuestras zonas bajas que nos producen tanto enojo. Dejémoslos crecer en paz.  Alguna vez, cuando sea el momento adecuado controlarán sus esfínteres naturalmente, así como una vez pudieron reptar, gatear, caminar, saltar, trepar  y ser hábiles con sus manos. No hay nada que modificar, salvo nuestra propia visión.

Laura Gutman

miércoles, 17 de agosto de 2011

Se puede elegir el sexo del bebé?

Ni tablas chinas, ni dietas milagro. Para que la suerte juegue a tu favor a la hora de intentar elegir el sexo del bebé necesitas saber un poco de biología y conocer tu cuerpo.
Los espermatozoides viven unos cinco días en el tracto genital femenino, después de lo cual mueren. Para que la fecundación se produzca es necesario que un espermatozoide, el que sea, alcance al óvulo en las trompas de Falopio, es decir, casi inmediatamente después de la ovulación. Y aquí está el truco del almendruco. Ni tablas chinas ni posturitas raras.
Los espermatozoides X e Y no son iguales, aunque a simple vista lo parezcan. Los espermatozoides Y, que determinarían sexo masculino para tu bebé, son rápidos, pero mueren pronto. Viajan muy deprisa por el tracto genital femenino, pero no aguantan mucho tiempo. Los X, a cambio, son lentos pero seguros. Su velocidad es menor, pero viven durante más tiempo.
Puestas así las cosas está claro. Si practicas sexo en el momento de la ovulación o unos pocos días después, (pocos, porque el óvulo aguanta unos cuatro días) el espermatozoide que llegará a la meta será un espermatozoide Y y tendrás un niño. Si lo haces antes de la ovulación, unos cuatro días, los espermatozoides Y morirán antes de que el óvulo salga del folículo y para cuando ovules sólo quedarán los X, por lo tanto tendrás una niña.
O sea, se pueden hacer cosas para intentar elegir el sexo del bebé, pero no siempre sale, sobre todo si quieres una princesa. ¿Por qué? Porque tienes que conocer tu cuerpo a la perfección, conocer exactamente el día en que ovulas y practicar sexo antes, lo cual te convierte en una especie de Aramis de los ovarios. Porque además tienes que ser fuerte y sólo hacerlo antes, ya que si repites la competición entre unos espermatozoides y otros está asegurada. Y porque además las ovulaciones no son una ciencia exacta, a veces se adelantan y a veces se atrasan e incluso algunas veces se producen dos simultáneas – este el el caso de los gemelos no idénticos, los mellizos, que son posibles gracias a que se desprenden dos óvulos en el mismo ciclo.
Tienes además que tener en cuenta que tus propios óvulos tienen preferencias, y es que son ellos los que “seleccionan” el espermatozoide que los conquistará, son selectivos. Y desgraciadamente también tienes que saber que algunos hombres sólo producen espermatozoides de un tipo y que en algunas mujeres el pH vaginal actúa como una barrera contra algunos de ellos. Con lo que si estás deseando un bebé tal vez no te interese perder el tiempo con estas boberías.

Fuente:Ser mamas

jueves, 14 de julio de 2011

Pies descalzos

¿Hay que calzar a los bebés que todavía no caminan? Un trabajo apunta que no sólo no es necesario, sino que además puede ser negativo para el desarrollo de su inteligencia.



Zapatitos pequeñitos, rosados, celestes, con brillos y piedras, o como las zapatillas de correr de papá… pero de 10 centímetros de largo. Todo indica que los escarpines que tejían las abuelas han pasado de moda: ahora, los negocios de ropa para bebés ofrecen todo tipo de opciones para calzar a los más chicos de la casa, aunque ellos todavía no puedan caminar. Pero, más allá de los estilos en auge, ¿es bueno calzar a los niños no andantes? Un trabajo indica que vestir a los bebés de pies a cabeza puede ser negativo para su desarrollo.
Durante los primeros meses de vida, cuando el cerebro se desarrolla a mayor velocidad, los pies son altamente sensibles y les sirven a los bebés para procesar información. El artículo “Podología preventiva: niños descalzos igual a niños más inteligentes”, elaborado por Isabel Gentil García, Profesora de la Escuela Universitaria de la Universidad Complutense de Madrid, justifica la necesidad de dejar descalzos a los niños no andantes. La autora sostiene que el movimiento físico y el estímulo sensorial del bebé a través de los pies descalzos es un factor de aceleración de la maduración, del desarrollo propioceptivo y del desarrollo intelectual del niño.
“Hemos presenciado cómo profesionales de la salud aconsejan calzar a niños de estas edades” –dice el artículo. Y continúa: “Hay otro sector de profesionales que entendemos que no sólo no es necesario calzar a los niños en esta etapa (exceptuando en ambientes fríos y con el fin de abrigar), sino que es perjudicial para su desarrollo”. Frente a la diversidad de criterios, Isabel Gentil García estudia los motivos científicos que aconsejan no calzar a los niños preandantes: fuentes bibliográficas relacionadas con el desarrollo psicomotor del niño, tratados de neurología y fisiología. También analiza diversas teorías sobre el desarrollo de la inteligencia en el niño, integrando conocimientos que se trataban de forma independiente y teniendo presente el concepto de ser biopsicosocial indivisible que somos los humanos.
Luego de su análisis, la autora nota que todas las teorías vistas “coinciden en que el desarrollo es fruto de una compleja interacción entre el ambiente y el organismo y que en el punto inicial del desarrollo de la inteligencia no existe una diferencia entre el yo y el mundo externo; se da todo en un bloque”. Y explica que el niño irá desarrollando progresivamente los conceptos de yo, de objeto, de espacio, de causa y de tiempo. Destaca además que uno de los factores ambientales que más interviene en su desarrollo es el propio cuerpo, ya que el conocimiento del mismo y saber diferenciarlo del resto del mundo es una noción mental fundamental para ir construyendo todas las demás.
A partir del tercer mes de vida aparece el interés por el propio cuerpo (que será lo primero que el niño explore). En ese momento el bebé comienza a mirarse las manos y así empieza a descubrir su cuerpo. “La imagen de sí mismo que construye el niño (es decir su identidad) tiene su origen en sus experiencias de todas las sensaciones táctiles, cinestésicas y visuales resultantes de la relación del niño con el mundo”, dice el artículo. O sea que el movimiento del propio cuerpo es fundamental para el desarrollo intelectual: “motricidad, sensibilidad y psiquismo están íntimamente unidos. Cuando el niño controla motriz y sensorialmente su cuerpo podrá aprehender y relacionar los elementos de su entorno, es decir seguir desarrollando su inteligencia”. Una característica principal del desarrollo cognitivo en la etapa del niño preandante es la superioridad de lo sensorial y lo motor sobre cualquier otro aspecto. Y el juego motor es predominante: el niño juega con sus pies y eso estimula su desarrollo, porque permite la maduración del sistema nervioso y favorece el control neuromuscular, el desarrollo intelectual y las habilidades sociales.
Como dijimos, los pies del recién nacido tienen una sensibilidad táctil mucho más fina que la de sus manos; esto se extiende hasta los 8 ó 9 meses de vida. Por ello, durante este primer tiempo el bebé utiliza los pies para informarse sobre el mundo exterior: toca con ellos todo lo que tiene a su alcance, los manipula y se los lleva a la boca. Ya cerca del año, el pie va perdiendo esta sensibilidad y se inicia otra más profunda: la sensibilidad propioceptiva (la que nos permite saber la posición y el movimiento de las distinas partes de nuestro cuerpo). Pero antes de empezar a caminar, el niño necesitó la información que recibió de las plantas de los pies y de las estructuras profundas (las articulaciones) para poder coordinar los movimientos y lograr el equilibrio.
¿Por qué es importante poder experimentar con los pies? Porque tomar con las manos los propios pies produce experiencias sobre los límites del propio cuerpo, nuevas sensaciones, y como consecuencia aumenta el desarrollo cognitivo. De esta forma, los pies descalzos y los pies llevados a la boca contribuyen a la madurez de la propiocepción y exterocepción (la percepción de los estímulos provenientes del exterior).
Es por eso que no debemos reprimir la sensibilidad táctil de los pies calzándolos, pues informan del mundo exterior, transmitiendo sensaciones de temperatura y texturas que favorecen el desarrollo del niño. En cambio, se debe cuidar y potenciar la libertad de los movimientos de los dedos y de los pies que a esta edad, como órgano táctil, se mueven mucho. El niño necesita tener la oportunidad de tener la planta del pie en contacto con superficies irregulares ya que esto estimula las sensaciones cinestésicas y los reflejos posturales: necesita el estímulo táctil, de presiones y de irregularidades del terreno para desarrollar la propiocepción, mejorar la posición de las articulaciones y reforzar la musculatura.
La autora concluye que en esta etapa el calzado no tiene justificación de ser usado, ya que el calzado impide recibir sensaciones y añade un peso excesivo a los pies impidiendo el movimiento, y además puede causar lesiones. Bajo esta luz, el movimiento de autodefensa que utilizan los niños de descalzarse en cuanto pueden adquiere un mayor significado que el que antes interpretábamos. El trabajo finaliza: “No debemos poner impedimentos al desarrollo propioceptivo, neuromuscular e intelectual del niño encerrando sus pies en un calzado que no necesita. Al contrario, se deberá estimular a los niños a disfrutar de su cuerpo y de su motricidad con los pies descalzos”.
Una prenda menos para tener en cuenta a la hora de vestir a nuestros pequeños, que redundará en muchos más beneficios para ellos. Tan sólo cuando las temperaturas son muy bajas, puede ser preciso proteger sus piececitos del frío; en este caso, conviene procurar que lo que le pongamos en los pies reproduzca tan fielmente como sea posible las condiciones del pie descalzo: unos zapatitos blandos, flexibles, o unos buenos calcetines de lana, seguramente podrán cumplir esta función.

Fuente: Crianza Natural

miércoles, 20 de abril de 2011

10 cosas que hacen feliz al bebé

Observar a nuestro hijo y respetar lo que le agrada es una forma de alimentar nuestra relación y hacer feliz al pequeño. Estas son diez cosas que a los bebés les encantan.

1. Estar desnudo

Hay niños que solo necesitan quitarse la ropa y el pañal para calmarse. En los bebés existe una permanente conexión cuerpo-emoción y, a falta de palabras, su cuerpo expresa todas sus emociones. Por eso lo necesitan lo más libre de ataduras posible.
Desnudos, los pequeños se muestran más receptivos y expresivos. Además, las sensaciones no llegan igual con ropa que sin ella. Y puestos a explorar, cuantos menos intermediarios entre ellos y el mundo, mejor.

2. Estar arropadito

Le recuerda su estancia en el útero materno, cuando toda su piel estaba en contacto con esas paredes que le abrazaban y protegían. Las primeras semanas de vida muchos bebés se sienten muy a gustito cuando los envolvemos, les encanta estar recogidos y tener mucha zona de contacto. Poco a poco se sienten más seguros en su nuevo medio y empiezan a tomarle gusto a moverse con más libertad.

3. La piel de mamá

El abrazo de una madre es la mejor solución para casi cualquier problema. Muchos estudios demuestran que el contacto directo piel con piel entre la madre y el hijo equilibra la temperatura corporal del bebé, su ritmo cardiaco y le ayuda a liberar endorfinas y oxitocina, la hormona del amor. Y no solo le beneficia a él: nosotras liberamos las mismas hormonas.
El contacto con nuestra piel relaja el sistema nervioso del bebé (expuesto continuamente a estímulos) y favorece nuestra relación con él. Los dos nos sentimos cercanos y amados.

4. El ruido monótono

Los sonidos monótonos (el del motor, la lavadora o incluso el secador) recrean en muchos bebés los ruidos de nuestro cuerpo, con los que crecieron sus primeros nueve meses de vida intrauterina y les relaja. Son ruidos que, además, se presentan como amortiguados, igual que los que el pequeño escuchaba en nuestro vientre.

5. La música

  • La música es un estímulo para su aprendizaje: sus tonos graves y agudos estimulan las conexiones neuronales del bebé, reorganizan su cerebro y según el tipo (clásica, moderna...) le apoyan de una u otra manera.
  • Lossonidos armónicos, en los que predominan los tonos agudos, predisponen al bebé para el aprendizaje.
  • La melodía de tonos más graves (también puede ser clásica) le relaja. Nuestras mismas voces son música para él: más aguda la de mamá, más grave la de papá.

6. El olor de mamá

Muchos bebés con dificultades para dormir se relajan cuando ponemos en su cunita una prenda nuestra. El olor de sus padres es lo primero que capta el bebé al nacer. El olfato está ligado a la supervivencia, y reconocer nuestro olor al nacer es vital. Si no lo hace, ¡el bebé está perdido! Aún no ve bien, pero sin embargo sí nos puede reconocer por el olor. Nuestro regazo es uno de los lugares más confortables para el pequeño, se siente muy seguro con nuestro olor.

7. Un paseo por la calle

Muchos niños, cuando están en casa, requieren más atención que en la calle, lloran más... Y nosotros no lo entendemos porque no apreciamos la diferencia, pero no es lo mismo el aire en movimiento que el aire estancado de una casa. Los sonidos tampoco son los mismos, ni la paleta de olores. El oído y olfato de nuestro bebé están muy desarrollados al nacer y, a menos que sea hipersensible, no hay mejor lugar que la calle para entretenerse con decenas de nuevos olores, y esos maravillosos sonidos, que tanto gustan al bebé. Estar fuera de casa alimenta la parte más aventurera del pequeño.

8. Chuparlo todo

La boca es "el tercer ojo" del bebé: en esta etapa le ayuda a conocer el mundo que le rodea, incluso más que sus propios ojos. Al chupar, el niño reconoce los objetos por su sabor, textura, densidad, peso... Información que la simple mirada no puede aportar.
Los dos primeros años de vida la boca se comporta como un gran escáner que le permite generar, dentro de su cerebro, la imagen que hay fuera.

9. El balanceo

  • Es un movimiento monótono y rítmico que conecta con la seguridad y el equilibrio, en todos los sentidos.
  • Por un lado, el balanceo trabaja sus conexiones neuronales más profundas.
  • Por otro, los ritmos predecibles y monótonos conectan con la estabilidad del niño. El bebé se va confiando, y cuanto más conocida es la situación o el ritmo más se relaja, más endorfinas libera, más se adapta al entorno.

10. La voz de mamá

La voz de mamá es otro de esos elementos que lo son todo para nuestro bebé: contiene música, tonos altos que estimulan el aprendizaje y, sobre todo, la intención y el deseo de comunicarnos con él. Así lo percibe y, en cuanto es capaz de emitir gorgoritos, nuestro pequeñín nos los dedica todos.
Cada vez que le hablamos, el bebé registra numerosas emociones que son las que, un poco más adelante, le mueven a desear aprender a hablar. Comunicarse con nosotros es su principal pasión.

Fuente: ser padres

viernes, 15 de abril de 2011

LACTANCIA MATERNA --Obstrucción, mastitis y abseso--

Obstrucción mamaria

Se trata de la obstrucción de algún conducto.

¿Qué se siente?

Una obstrucción se siente como un bulto duro y doloroso en algún cuadrante de una mama.  La zona más habitual donde suele ocurrir es en el cuadrante superior que toca a la axila. Puede acompañarse de febrícula y malestar pero si el bulto no está caliente y rojo, y no hay fiebre mayor de 38. 5 º C, no es mastitis, es simplemente una obstrucción, y se puede tratar fácilmente.
Suelen aparecer por un defecto de drenaje de la leche. Por ejemplo si el bebé está mamando con mucha frecuencia y de repente mama mucho menos. Un momento en que puede suceder es cuando se introduce alimentación complementaria, si la disminución de la succión por parte del niño es importante.
Este es uno de los motivos por el que es mejor dar el pecho antes de la comida, y empezar por pocas cantidades.
 
¿Qué hacer?

Se suele solucionar fácilmente aplicando estos pasos:
  1. Antes de la toma aplicar calor local: Con esterilla eléctrica, secador de pelo, paños calientes y húmedos, la ducha,  todo vale mientras se caliente la zona.
  2. Masajear la zona durante unos tres minutos, con un cepillo de pelo de bebé o de dientes suave,  con movimientos redondos, y en dirección al pezón.
  3. Colocar el niño a mamar, de manera que la barbilla quede justo encima, o por lo menos en dirección a la obstrucción. Esto se hace por que la zona de pecho que queda mejor drenada es la que queda situada bajo la barbilla del bebé.Por ejemplo, si la obstrucción es en el cuadrante superior externo del pecho (tocando a la axila), la posición será en rugby (el niño por debajo del brazo, sus pies salen por detrás de la espalda, y su cabeza descansa sobre tu mano).
  4. Si te queda una mano libre, masajea la zona en redondo y hacia el pezón ,  mientras el niño mama.
No se sabe por qué mecanismo, pero se ha observado que la lecitina de soja ayuda a prevenir las obstrucciones de repetición. La lecitina de soja es un complemento dietético y ayuda a mantener normales las cifras de colesterol en sangre.  Será suficiente con tomar tres cucharaditas de café al día de este producto.
Procura que mame más veces y más rato de ese pecho, y ves cambiando de posición, normalmente en 24 horas más o menos habrá desaparecido, a menudo con que el niño mame dos veces en posición que facilite el drenaje, es suficiente.

Mastitis

¿Qué se siente?

Si de repente tuvieras temblores, fiebre más alta de 38´5º C (menos no se considera mastitis), malestar importante, sensación de debilidad, y una zona de un pecho  dura y redondeada,  muy caliente y roja, sería una mastitis. Al mismo tiempo la mastitis da como síntomas astenia y decaimiento importantes. La madre no se siente capaz ni de sostener su bebé en brazos.

Una mastitis es una obstrucción que se ha infectado. Normalmente ocurre en un solo pecho y en un solo cuadrante.
Existen otras manifestaciones de mastitis como sensación de quemazón, dolor intenso y pinchazos al amamantar sin llegar a tener fiebre. Tanto el primer tipo de mastitis que describimos al principio de este párrafo como el descrito ahora se deben a una alteración microbiana de la leche materna.
La leche humana contiene muchos tipos de bacterias conviviendo en armonía que forman parte de la inmunidad de la leche. En determinadas situaciones es posible que algunas cepas crezcan de manera excesiva y hagan desaparecer al resto. Esto puede causar una mastitis ya sea con cuadro típico de fiebre alta y zona roja caliente y dolorosa o  bien con cuadro de dolor intenso de pezones al amamantar sin fiebre. En este informe haremos referencia a la mastitis convencional con cuadro febril. Si quieres más información sobre otros tipos de mastitis consulta nuestro informe sobre dolor de pezones causado por una infección.

¿Qué hacer?

Seguir las mismas pautas que para la obstrucción y además:

Tu médico te recetará un antibiótico adecuado, compatible con la lactancia. Sigue el tratamiento hasta el final, aunque los síntomas desaparezcan en pocas horas, pues una mastitis mal curada puede acabar en un abceso. El médico te recetará también algún anti-inflamatorio, o antipirético para el dolor y la fiebre.

A pesar de ser una infección, tu leche no le hará ningún daño a tu hijo. Es muy importante seguir dando de mamar del pecho afectado, pues dejar de amamantar podría facilitar mucho que se desarrollara un abceso. Notarás que la retención de leche dispara la fiebre, por ello es importante mantener el pecho blandito. Puede ser de ayuda un sacaleches si después de amamantar el pecho todavía está duro.

Cuando hay una mastitis la leche se vuelve algo salada en el pecho afecto y algunos bebés lo rechazan. En ese caso es importante drenar con un sacaleches.

Es importante hacer reposo durante unos días, y para ello será necesario tener el apoyo de la familia. A menudo, detrás de  una mastitis,  hay un fuerte agotamiento de la mamá, o quizás  fuertes tensiones familiares, y tener una mastitis es una manera que tiene nuestro cuerpo de llamarnos la atención,   y de hacer que miremos un poquito  por nosotras .

Abceso mamario

Tras una mastitis mal curada la zona roja caliente y dolorosa que había en el pecho se muestra dura externamente, pero fluctuante a la palpación, con la piel muy roja tensa y brillante. Es frecuente que ya no hay fiebre o solo febrícula  y la madre se sienta algo mejor de estado general, pero el dolor es mayor.

La ecografía puede resultar útil en el diagnostico y tratamiento del abceso mamario. Es posible puncionar  con aguja guiada por ecografía y  colocar un cateter de drenaje con buen resultado. Aunque la actuación actual más frecuente es abrir y drenar en quirófano bajo anestesia general dejando un drenaje que se va retirando poco a poco manteniéndose durante varios días.

Sigue siendo importante que el niño mame, porque si se retiene leche empeora el cuadro.  Para ayudar puedes pedir que en lo posible la incisión esté lo más alejada posible del pezón y la areola.

Varias madres que han venido a nuestros grupos han seguido amamantando tras tener y superar un abceso mamario.

Fuente: ALBA

miércoles, 13 de abril de 2011

viernes, 8 de abril de 2011

Porque llora mi bebé? Laura Gutman

Hoy les dejo dos videos de Laura Gutman, es un programa piloto que realizó para la televisión Argentina, de momento no se ha concretado..Esperamos que se realice pronto ya que programas con este tipo de información no existen hoy en día .

Espero que les guste y les sea útil.





viernes, 1 de abril de 2011

Separaciones Tempranas

La necesidad básica primordial de todo niño humano, es el contacto corporal y emocional permanente con otro ser humano. No es más complicado que “eso”. Sin embargo, algo que debería ser sencillo y espontáneo, lo hemos convertido en un problema. Casi todos apuntamos a que el niño pequeño “no nos moleste”. Es extraño. Ninguna otra especie de mamíferos pretendería algo tan insólito de su propia cría. Pero para los humanos es común determinar que lo mejor es “dejarlo llorar”, “que no se mal acostumbre” o “que no se vuelva caprichoso”. Y nos resulta totalmente habitual que el cuerpo del niño esté separado: Solo en su cuna. Solo en su cochecito. Solo en su sillita.

Apenas nace, suponemos que debería dormir solo. Crece un poco, y ya opinamos que es grande para pedir brazos o mimos. Y si crece un poco más, es grande para quedarse en casa. Luego es grande para llorar. Después es grande para no quedarse en una fiesta de cumpleaños. Y por supuesto, siempre es grande para hacerse pis, o para tener miedo de los mosquitos o para no querer ir a la escuela. Si todo lo que necesitaba desde el momento de su nacimiento fue contacto y no lo obtuvo, sabe que su destino es quedarse solo. La necesidad de contacto no desaparece al no obtenerla, entonces su mejor opción será cambiar el modelo de llamada hacia un sistema más “escuchable” para el adulto y posiblemente más molesto. Generalmente el niño enferma. Casi todos los niños están enfermos de soledad. Pero los adultos no reconocemos en la enfermedad del niño, la necesidad desplazada de contacto y presencia.
Ahora bien, si cada uno de nosotros tuviésemos la valentía de recordar y sentir el dolor sufrido a causa de los métodos de crianza y educación que hemos padecido, y si pudiésemos ponernos las manos sobre el corazón y recordar las vejaciones, humillaciones y desamparos que hemos sufrido siendo niños, comprenderemos que todo esto se trata de una revancha. Descargamos la impaciencia, la incomprensión, la desdicha y el odio del que fuimos víctimas. Ahora pretendemos salvarnos y no tocar al niño, porque tocar nos duele. Nos duele el cuerpo rígido por falta de amor, nos duele la moral, nos duele el alma. ¿Estamos dispuestos a hacer algo por las futuras generaciones? Entonces resolvamos nuestro dolor infantil y pongamos nuestro cuerpo a disposición de quienes son niños hoy.

Laura Gutman


Fuente: criar y amar

miércoles, 30 de marzo de 2011

No es lo mismo parir que PARIR

Esta vez les dejo un video un poco fuerte, pero creo que las imágenes hablan por si solas de la diferencia que hay entre un parto hospitalario y uno hecho en casa...

Espero que les guste.

Aviso, no apto para impresionables!

jueves, 17 de marzo de 2011

Lactancia materna y sexualidad



Para  entender el cambio tan grande que supone el parto en la vida sexual de una mujer, conviene tener en cuenta lo que ocurre durante la gestación.

La sexualidad durante el embarazo:

Durante la gestación no existe peligro alguno por mantener una vida sexual activa, excepto en el caso de que la gestante sufra hemorragias o que haya roto la bolsa de las aguas.
El importante aumento de estrógenos y progesterona que se produce durante el embarazo hace que zonas erógenas como los genitales externos y los pechos estén mucho más irrigadas e inervadas y que su tamaño aumente, lo que conduce a un incremento importante de la sensibilidad. Por lo general, se produce un aumento de la libido (deseo sexual) y una mayor facilidad para alcanzar el orgasmo.
Cuando una mujer embarazada se excita, aumenta el volumen de sangre con oxígeno que llega a toda la pelvis. Ello se traduce en una “merienda” extra para el bebé intrauterino, al que también le llegarán buenas sensaciones transmitidas por sustancias químicas transmisoras de placer y endorfinas.
Tener una vida sexual activa durante el embarazo también ayuda a que el cérvix esté más maduro, blando y entreabierto para el parto.
Pero no sólo de hormonas vive la libido, y los expertos coinciden en que el cerebro es el máximo creador o destructor de deseo sexual.
Ello puede explicar que algunas mujeres sufran precisamente un descenso de libido durante el embarazo aunque físicamente todo esté preparado para lo contrario.
En general, aquellas mujeres que viven los cambios en su cuerpo con alegría, que se ven guapas y radiantes en el espejo, suelen tener también una vida sexual más activa durante su gestación. En cambio, aquellas mujeres que no se gustan embarazadas y se ven a si mismas como deformes no viven bien su sexualidad en el embarazo.
Las reacciones de los hombres también son diferentes: a algunos, tanta curva y redondez les dispara la libido. A otros, en cambio, el miedo a dañar a su mujer o al bebé les puede y notan un descenso en su deseo sexual.

Todo cambia cuando nace el bebé:

Pero todo cambia en el posparto, cuando la libido baja hasta cotas insospechadas en la mayoría de mujeres. De hecho, ninguna hembra mamífera se pone en celo durante la lactancia; sus pretendientes lo perciben por el olor y ni se acercan. Las únicas especies mamíferas que mantienen relaciones sexuales durante el periodo de lactancia son los humanos y los canguros. En realidad, este descenso del interés sexual por parte de la hembra es una ventaja evolutiva, una reacción que la naturaleza ha desarrollado para preservar el interés de la madre por su cría recién nacida.

Causas hormonales:

La causa más importante es hormonal. De tener cifras astronómicas de estrógenos y progesterona segregadas por la placenta, tras el alumbramiento nos quedamos a cero de esas hormonas. En cambio, segregamos prolactina, que es una hormona antagonista de las que hacen tener libido y ser fértil: estrógenos, progesterona y testosterona.
La mujer que amamanta, durante los primeros 6 meses está  hormonalmente en una situación parecida a la menopausia. Por eso aparecen signos comunes a la misma, como sequedad vaginal y sofocos de calor.

Causas físicas  y la influencia del parto:

Al factor hormonal se suman otros, como el sueño y el cansancio que suelen tener todas las mujeres ―y también los hombres― que están criando a un bebé.
Cuesta mucho encontrar un momento para las relaciones sexuales, y cuando éste aparece es muy posible que el bebé lo interrumpa con su llanto.
El parto tiene una influencia muy grande en la sexualidad de una mujer. Dar a luz es un suceso muy impactante e intenso. Después de haber tenido sensaciones tan fuertes e intensas en la vagina durante el nacimiento, después de haber sentido en muchos casos un dolor importante durante días o semanas en ella debido a una episiotomía, por ejemplo, es difícil cambiar el “chip” y empezar a pensar que ahora tenemos que sentir placer por esa misma vía.
A menudo, la episiotomía causa dispaurenia (relación sexual dolorosa) a largo plazo.
En estas situaciones, es mejor postponer las relaciones sexuales con penetración. Se puede practicar el sexo sin penetración de forma muy variada, y las caricias cobran especial importancia en esta etapa. Usar un lubricante o aceite vegetal para combatir la sequedad vaginal, tener paciencia, cariño y respeto es lo mejor.
Aquellas mujeres que han tenido un parto natural, poco intervenido y  sin traumatismos vaginales posiblemente no tengan problema alguno para reiniciar relaciones sexuales, y también es posible que su libido no baje tanto. 
En todo caso, aunque se siga dando el pecho, alrededor de los 6 meses la prolactina ya no alcanza valores tan altos como en el posparto inmediato, pues la producción de leche deja de ser un fenómeno endocrino (controlado por las hormonas) y se mantiene gracias a la succión y vaciado frecuente de los pechos. Los niveles basales de estrógenos, progesterona y testosterona vuelven a subir, y también la libido empieza a recuperarse.

¿Y la parte emocional?

Después del parto, la madre ha creado un vínculo intenso con el bebé, las endorfinas segregadas a raudales durante el parto han creado una especie de nube de amor en la cual sólo entran el recién nacido y la madre. Casi toda la energía sexual y afectiva de ésta se dirigen hacia el recién nacido en una relación perfecta de amor mutuo.
En el posparto, la mayoría de madres necesita el amor, afectividad y protección por parte de su pareja. Quieren abrazos y palabras de cariño, pero no les apetece practicar el sexo. El padre puede malinterpretar la demanda de cariño con demanda de sexo, y sentirse mal al ser rechazado. La madre puede intentar solucionarlo evitando el contacto físico y no demandando más cariño. El padre puede reaccionar pensando que la culpa es del bebé, pues desde que nació su mujer ya no es la misma, se ha vuelto distante y el bebé la tiene totalmente absorbida. 
En estos casos, el posparto se convierte en una auténtica prueba de fuego para la pareja. 
Para superarla, es crucial la comunicación. Él debe saber que existen unos factores físicos y emocionales importantes que hacen que su mujer no sienta deseo sexual, pero que le sigue amando y necesitando más que nunca. Y ella debe saber que él quizás se siente solo y excluido de la nube de amor, quiere ayudar y no sabe cómo hacerlo. El padre puede abrazar y dar cariño sin esperar sexo a cambio, y muy posiblemente ello conduzca a mejorar la relación, y por tanto a aumentar el deseo sexual de su mujer.
También es frecuente que las madres lactantes rechacen la estimulación de los pechos durante la relación sexual, es como si quisieran reservarlos sólo para su bebé.
Debido a la oxitocina que la madre segrega durante el orgasmo, algunas mujeres pueden tener un reflejo de eyección con salida de leche. 

¿Es normal sentir placer sexual mientras se da el pecho?

Algunas mujeres experimentan placer mientras dan el pecho a sus hijos, lo que puede generarles un gran desconcierto e incluso sentimientos de culpa. El tabú del incesto es muy fuerte, y cualquier sensación sexual directamente relacionada con los hijos se interpreta por lo general como algo que debe reprimirse. Pero no hay que perder de vista que la lactancia, al igual que el embarazo, forma parte del ciclo sexual y reproductivo de las mujeres, y el baile hormonal que se produce cuando el bebé succiona el pezón de su madre bien puede desencadenar sensaciones de placer físico. No es de extrañar que así sea. Al fin y al cabo, la naturaleza siempre se ha asegurado de que todas aquellas actividades que son imprescindibles para el mantenimiento de la vida (comer, reproducirnos, dormir) nos resulten sumamente placenteras. La lactancia no es una excepción, y en condiciones normales amamantar es una experiencia muy agradable para ambos, madre e hijo. Algunas mujeres, además, pueden llegar a experimentar sensaciones más intensas e incluso excitación sexual. Saber que es algo perfectamente normal, aunque no demasiado frecuente, puede ayudar a que disfruten de esos momentos sin temor. 

En la edad Media era peor….

En la edad media se consideraba impuro mantener relaciones sexuales con una madre lactante, puesto que se pensaba que el semen podía contaminar la leche. Por ello, los maridos de las clases pudientes pagaban una nodriza. De ese modo, podían tener acceso carnal a su mujer a las pocas semanas del parto y éstas tenían a menudo un hijo cada año durante toda su vida.reproductiva.

Fuente: ALBA
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